La carta de Urbizu Solís

Juan Ramón Martínez

No tiene la importancia de la “Carta a García”. Aquella, tenía que ver con la guerra. Esta, con la salvación de Honduras, por medio del fortalecimiento de su economía. La escribió un economista, Carlos Urbizu Solís –hombre de palabra fácil y de vocación para repetir, sin cansarse, los mismos consejos– y se la dirigió al Presidente JOH. Como este no contesta; ni de palabra y, menos por escrito, he creído conveniente, –con el respeto debido–, compartirla con los lectores. Para que ellos, algunos, menos tímidos que JOH, respondan. Iniciando una discusión, para establecer, por primera vez en muchos años, una hoja de ruta que, cualquiera que sea el gobernante, obligue a la continuidad, para preservar a Honduras, garantizar un buen gobierno, consolidar un capitalismo moderno y civilizado, y un estado de bienestar en que, la pobreza sea algo excepcional y no la regla, como es ahora.

En la carta citada, Urbizu Solís dice, “que estamos viviendo una situación extraordinaria sin precedentes, que requiere igualmente de una estrategia extraordinaria, así como de un equipo de profesionales extraordinarios, nacionales o extranjeros, altamente calificados académicamente, sin conflictos de intereses y ampliamente experimentados en el área económica y de salud pública”. Después de insinuar, que el equipo gubernamental, es flojo y ha sido rebasado por la crisis, le habla de Keynes. No creo que JOH, haya estudiado a Keynes. Pero le dice que “postuló convincentemente que, en tiempos de recesión económica de un país, un gobierno tenía que intervenir a través de su política fiscal y monetaria”. Aclara que “esta intervención consiste, básicamente, en disminuir impuestos e incrementar el gasto y la inversión pública, hasta donde sea necesario, y hasta que el sector privado se recupere. En ese momento, el gobierno debe ir retirándose”.

Anticipándose a lo que, en forma contraria, se repite en los corrillos gubernamentales, dice Urbizu Solís que, “al caer la actividad económica privada, los ingresos del gobierno caerán, y ante incrementos significativos en el gasto e inversión pública, los déficits se incrementarán. Este es un precio muy pequeño a pagar ante los grandes beneficios que se pueden obtener. (De hecho, puedo decir que el gobierno de Estados Unidos pasará de un déficit del 5% del PIB a un 20% o más en estos momentos. Sin embargo, el tema del déficit no está ni remotamente en el debate público. Este incremento fue aprobado por un Senado Republicano, conservador y apegado a las teorías clásicas de economía que ven en los déficits, un pecado mortal).

Para sostener lo dicho, el economista norteño agrega que en “Honduras, tradicionalmente se ha seguido políticas de economía clásica, a pesar que, están contraindicadas para una economía como la nuestra, donde hay un 40% de desempleo. Los bajos déficit han sido más bien un atraso para el progreso económico y bienestar del pueblo hondureño de acuerdo con las teorías keynesianas”.

Resumiendo, y para ayudar a que JOH pueda entender este asunto, hay que cambiar el equipo económico actual, debe nombrarse una comisión de alto nivel, que le propondría al Presidente de la República, “las políticas fiscales y monetarias keynesianas que, su gobierno debe adoptar y aplicar para superar esta crisis exitosamente. El gobierno ha adoptado algunas acciones para enfrentar esta crisis, que pueden ser buenas; pero no van a ser suficientes; ni darán los resultados con la rapidez que se requiere”. Y precisando las cosas, incluso al detalle, le dice que en lo “fiscal, el gobierno debe tener subsidios (hacer llegar dinero directamente) a personas y negocios para sostener el empleo y la subsistencia de todos. También tiene que gastar e invertir inteligente y sabiamente. El FMI, comprende esta situación, al grado que su directora ejecutiva, ha instado a gobiernos y bancos centrales, que pongan en marcha todos los mecanismos posibles. En relación a la política monetaria, el BCH debe manifestar que está listo y dispuesto a garantizar, la liquidez, viabilidad y funcionamiento del sistema financiero bancario para apoyar a las personas y negocios. Lo que implica, facilidades de préstamos a largo plazo, período de gracia, bajas tasas de interés y hasta préstamos no reembolsables”.

Como sé que JOH no ha leído la carta, este resumen público, le puede ayudar. A entender el problema; conocer la gravedad, y saber que hay salidas para la crisis actual. ¡Claro que sí!