El día que Ali se negó a dar un paso al frente y lo despojaron de los títulos

«Yo no tengo problemas con los vietcong. Ningún vietcong me ha llamado nigger (negro)». Esta frase le bastó a Muhammad Ali para ser condenado casi al olvido el 28 de abril de 1967, el día en que por poco se acaba su carrera de boxeador.

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