El dirigente de transporte, Jorge Lanza, informó este sábado que pondrá en ventas sus unidades, porque ya no se puede vivir en este rubro, por el mal llamado impuesto de guerra que pagan semanalmente y asegura que se ha vuelto insostenible.
“Nos sentimos presionados, a veces de tomar determinaciones, porque ya no aguantamos la extorsión y esto nos lleva a ver que hacemos, pero si encontráramos a alguien que nos compre toda esta flota que tenemos, tomaríamos la determinación de venderlas”, dijo Lanza.
“Ya no se puede vivir en este rubro, nuestras vidas corren riesgos y peligros, también las de nuestros trabajadores y hay bastante determinación en poder renunciar a este rubro, porque no se puede vivir en este país siendo transportista”.
Tenemos desprotección de las autoridades del Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT) y de todo mundo, así que estamos sálvense quien pueda, ya no podemos estar subsistiendo de esta manera”, dijo.
“Hay como 200 compañeros que emigraron, otros renunciaron, otros vendieron y malvendiendo su patrimonio y nosotros estamos llegando a ese colapso.
“Me siento triste, agobiado e impotente ante tanta situación que estamos viviendo”, cuestionó el empresario.
Según Lanza, el 60 por ciento de las ganancias van a parar a organizaciones criminales, un 10 por ciento a los bancos y ya no nos alcanza, porque el pago de la extorsión que deben pagar cada semana.
Lamento que “algunas empresas pagan los siete días de la semana a cada uno de los grupos, otros pagan a cinco o a cuatro, el que menos paga es a tres, esto es horrible porque cada día esperan más dinero, viene la semana santa y ellos están esperando que uno les dé para que se vayan de vacaciones y no tenemos de donde darles y ellos exigen”.
La renta se aumentó a 250 lempiras y aparte hay que pagar un car wash que nunca le lavan el carro y una rifa que uno nunca se la gana, eso es difícil”, señaló.
Los transportistas llegan a pagar por la denominada “renta”, para evitar ser víctimas de ataques criminales, hasta siete grupos criminales, por lo que semanalmente cada unidad del transporte paga unos 10 mil lempiras.
Sobre las rutas propiedad de la 18 y la MS dijo que “las terminales están tomados por ellos, ellos ponen los conductores, despachadores, no llega la policía porque no puede penetrar y es difícil mandar a los muchachos a la escuela, porque dicen que no somos quien para mandarlos”.