Por: Miguel Osmundo Mejía Erazo
*Profesor y periodista
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Estamos a pocos días de las fi estas de Navidad y Año Nuevo, época del año que hasta los ateos se ven obligados a cerrar o abrir sus negocios y celebrar porque es la fecha que más se da lugar al consumismo, justo en la celebración del nacimiento de Jesucristo, el hijo de Dios, aunque no sucedió en esta fecha las tradiciones romanas han llevado a todo el mundo a la globalización de estas efemérides. Nosotros no nos quedamos atrás, como parte del mundo cristiano occidental celebramos en diciembre las fi estas de Navidad, los días 24 y 31 el nacimiento de Jesús y la llegada de un año nuevo respectivamente.
Como periodista trato de cumplir con la función de opinar y orientar a los miles de lectores, sobre diferentes temas que enfrentamos en nuestra vida cotidiana. Referente a las fi estas navideñas, a estas alturas, algunos empleados públicos ya se gastaron el aguinaldo y parte de su sueldo, en muchas cosas innecesarias y en otros casos para pagar deudas, hacer viaje a su tierra natal, otros viajando al exterior y lo que nunca falta en la mayoría de hogares, los regalos que tanto esperan los niños y de todas las edades, porque dicen que todos llevamos un niño dentro de nosotros. Qué bueno si ha invertido bien su aguinaldo y aquellos que aún están esperando “las pascuas”, todos esperan algo en esta Navidad porque es tiempo de compartir, a pesar de que para los de la tercera edad son tiempos de nostalgia, también podemos compartir algo de lo mucho que Dios nos ha dado, no solamente cosas materiales, también de lo espiritual. Pero sugiero guardar para el próximo año, estas fechas pasan pronto y nos espera un año muy difícil, aumentos a la canasta básica, al combustible, energía eléctrica, transporte, vivienda, etc., etc.
Me llamó la atención un rótulo en una empresa multinacional, que a letra dice: “Para apegarnos a nuestra cultura de integridad, NO aceptamos regalos ni ningún tipo de gratifi cación de parte de proveedores actuales y potenciales. De esta manera, al negociar solo tenemos el compromiso con nuestros clientes de darles los mejores precios para que vivan mejor”. Esta empresa tiene paredes llenas de reconocimientos y premios por practicar esta interesante fi losofía de acción. Este tipo de anuncios desearíamos ver en todas las empresas, tanto privadas como estatales, porque hemos observado y vivido todo lo contrario, ofi cinas del gobierno y de la empresa privada obligadas a prestar un buen servicio donde le piden la “mordida” o “regalías” o “las pascuas”, en estos tiempos abundan las botellas de fi nos licores u otro tipo de buenos regalos para los altos funcionarios como pago de determinados favores. No criticamos el hecho que a los empleados que ganan bajos sueldos les regalen una canasta familiar o regalar juguetes a los hijos de empleados pobres, pero muchos solo ven pasar los regalos para los jefes.
Otra sugerencia, que la hago con todo respeto, es no mal gastar el dinero en pólvora, a pesar que en alguna época de nuestra vida nos gustaron los cohetes y las luces, a cierta edad nos inquieta cuando en medio del silencio de la noche suenan fuertemente cohetes que podrían no solamente desequilibrar los nervios de ancianos, enfermos y nuestras mascotas, sino que se puede producir una desgracia poniendo en manos de pequeños la pólvora que es tan peligrosa. A pesar de la prohibición de su uso en muchos municipios del país, en las grandes ciudades no sé de dónde sale tanta cohetería, a las doce de la noche no se sabe distinguir el ruido de las balas provocadas por los que gustan “jalar el gatillo” disparando irresponsablemente. Deberíamos imitar a los norteamericanos, en varios estados de la Unión Americana solo permiten juegos pirotécnicos el día de la independencia, aquí durante todo el año, amigos de la pólvora y la bulla joroban la paciencia del vecino.
Que estas fi estas las disfruten con sus familiares y amistades, aprovechen la ocasión para pedir perdón y perdonar, reconciliar con el amigo o familiar y sobre todo que Dios nos traiga paz, salud y prosperidad el año que está por llegar. Son mis deseos con especial dedicación a mis lectores y a los integrantes de la gran familia, esas “Voluntades al Servicio de la Patria de Diario LA TRIBUNA”, encabezados por el ingeniero Carlos Roberto Flores y el licenciado Adán Elvir.