¡Felicitaciones!

Por Boris Zelaya Rubí

Hace algunos años, nos iniciamos escribiendo notitas de nuestros pensamientos para la sección Tribuna del Pueblo. Por esos días, celebrábamos el cumpleaños de nuestro estimado amigo periodista René Zepeda, en compañía de otros connotados periodistas como Elán Reyes Pineda y Adán Elvir Flores. En el transcurso de la reunión, fuimos invitados por este último a sumarnos a los columnistas de opinión. Me invadió el temor por tener poca experiencia como redactor, sin embargo, mi amigo René me tranquilizó al decirme que a medida que lo practicara iría mejorando. ¡Gracias mis estimados amigos, por su ánimo y confianza!

Hoy nos sentimos muy orgullosos de pertenecer a un grupo tan especial como es, el de los escritores de las columnas de este tan prestigiado diario, que cumplió en el presente mes cuarenta y tres años de informar a los ciudadanos hondureños con seriedad y responsabilidad. “LA TRIBUNA es un coloso de las libertades públicas y del fortalecimiento de la democracia del país, caracterizado por su línea editorial mesurada y equilibrada” Una Voluntad al Servicio de la Patria. ¡FeliciacionesS!

Al mismo tiempo patentizamos nuestras congratulaciones a don Adán Elvir Flores por su reciente cumpleaños. ¡Que el Todopoderoso lo colme de bendiciones!

El camino no ha sido fácil. Durante más de dos décadas de expresar nuestras opiniones, hemos recibido críticas y halagos, así como acres comentarios de parientes, “amigos” y contrarios a nuestra ideología, pero continuamos motivados por el apoyo de personas que les agrada la forma en que exponemos nuestros análisis del acontecer nacional y por eso mientras Dios, LA TRIBUNA y don Adán lo permitan seguiremos en nuestro quehacer favorito: escribir para los lectores de LA TRIBUNA.

No todo ha sido color de rosa, cuando hemos hecho críticas, por supuesto, constructivas, algunas personas se han dado por aludidas y nos han preocupado sus reacciones, que ojalá no lleguen a lastimar a nosotros o a nuestra familia, solamente les advertimos que creemos en la ley del talión, pero multiplicada por diez. Nos enseñaron a no anidar odio en nuestros corazones, por lo que jamás deseamos mal para nadie.

A nuestra compañera de vida, siempre le agradeceremos la revisión que todas las semanas hace de nuestros comentarios, aunque en varias oportunidades no está a favor de nuestras ironías, recordándonos que: el sarcasmo es la forma más vil del ingenio. Uno de los delincuentes que se dio por aludido con un escrito, conspiró para marginarnos de un grupo de compañeros con el que habíamos departido por muchos años, pero el experto en esas maniobras hizo gala de esa gran habilidad que durante su vida lo llevó a ocupar posiciones cimeras en la estructura gubernamental.

De rodillas solo para orar a dios.