Choluteca, La Sultana del Sur

Por Jaime Martínez Guzmán

Ha estado celebrando su feria patronal, en honor a la Virgen de Concepción, la cálida y floreciente ciudad de Choluteca, denominada “La Sultana del Sur” por ser el epicentro del desarrollo económico, social y cultural de esta región desde los tiempos coloniales, cuando fue reconocida como Villa de Jerez de la Frontera y mis Reales Tamarindos. Lo primero porque su fundador, Juan de la Cueva, había nacido en la ciudad española de Jerez y lo segundo por ser sus territorios aledaños de gran riqueza minera, extrayéndose pepitas de oro del tamaño de las semillas de tamarindo.

Conocí y llegué a Choluteca en 1960, junto a Ramón Velásquez Nassar, quien ha sido vicepresidente del Congreso Nacional y uno de los fundadores del Partido Demócrata Cristiano. Fuimos designado por el licenciado Manuel Antonio Santos, director de educación media en aquel tiempo, para laborar en el Instituto “José Cecilio del Valle, cuyo director era el profesor Francisco Martínez Landero. Moncho fue nombrado catedrático de matemáticas y yo subdirector y catedrático de asignaturas pedagógicas, los dos recién egresados de la Escuela Superior del Profesorado “Francisco Morazán”, hoy Universidad Pedagógica Nacional (UPN).

En aquel tiempo, el casco histórico de Choluteca todavía lucia con calles empedradas. Sus barrios, además de El Centro, eran La Merced, La Cruz, Corbeta, El Hospital, Cabañas, Los Mangos y El Tamarindo. Me impresionó el imponente puente de suspensión sobre el río Choluteca, indiscutible icono o emblema de la ciudad, construido entre 1935 y 1937 por el Cuerpo de Ingenieros de la Armada de Estados Unidos, con motivo de la construcción de la Carretera Panamericana, con capital estadounidense y hondureño. En lo educativo, el nivel primario se impartía en las escuelas públicas Tomasa P. de Benedetto y Dionisio de Herrera; en la privada Santa María Goretty, también de secundaria, junto al semioficial José Cecilio del Valle. Pronto se fundaron las escuelas públicas Cabañas y 18 de Noviembre y los colegios privados Lasallle y Nocturno Superación.

El patrimonio principal del municipio era la ganadería, siendo famosas las grandes y productivas haciendas de las familias Weddle, Alegría, Williams, Mendoza, Salinas, Rodríguez, Matamoros y Midence. La actividad agrícola más importante fue el cultivo de algodón. En el campo comercial destacaban los almacenes de los señores Herman Rubinstein, Jacobo Handal, Miguel Farach, Antonio Quan, Alejandro Salomón y Sabas y Sabas. Las farmacias El Indio del doctor Guillén Pinel, La Salud del doctor Máximo Camacho y La Nueva del doctor Rafael Pinel. El deporte estaba representado por los clubes de fútbol Chorotega, América y Millonarios (después Broncos).

Desde aquel lejano tiempo, mucho ha cambiado aquella apacible y pueblerina Choluteca, en todos sus aspectos. Es evidente su desarrollo económico, impulsado por la actividad agrícola intensiva representada por el cultivo de la caña de azúcar, el melón, la sandía, la okra y el marañón, los que junto a la labor camaronera, su exportación constituye importante fuente de divisas para el fisco nacional. La ganadería se estancó por algún tiempo, cuando los grandes ganaderos seccionaron sus tierras y las distribuyeron entre sus herederos, temerosos de una reforma agraria que, supuestamente, las afectaría aún sin ser ociosas.

Choluteca se está convirtiendo en un polo de desarrollo nacional ejemplar. Ello con el esfuerzo siempre presente de sus fuerzas vivas y sus autoridades municipales. Evidentemente con el impulso que le están dando el Presidente de la República, abogado Hernández Alvarado, y el presidente del Congreso Nacional, doctor Oliva Herrera, cumpliendo su palabra en el lema de “La Hora del Sur”, con obras favorecedoras del desarrollo, principalmente con un sistema carretero moderno y seguro, la calzada hacia la capital de la República y el Canal Seco, que se construye hacia el Litoral Atlántico. La ciudad se está modernizado con amplios boulevares e instalaciones deportivas y hospitalarias importantes. Están faltando oportunidades educativas y culturales, con centros para la formación artística y vocacional. Deben atenderse a miles de jóvenes que no pueden ni trabajar, ni estudiar.

Habiendo vivido en Choluteca por muchos años, constituyendo ahí un afortunado núcleo familiar y forjando una importante experiencia en la formación de docentes, le he dedicado una canción cuya letra copio seguidamente:
I. Es Choluteca de encanto/ ciudad del sur hondureño/ todos sentimos orgullo/ por su progreso y belleza;/ son sus hijos chorotegas/que a fuerza de su trabajo/ van forjando su grandeza/y un futuro promisorio.

II. Al recordar su pasado/su historia nos ennoblece/pues nacido en estas tierras/ fue el Sabio José Del Valle;/ quien al brindarnos su ejemplo/ de patriotismo y de estudio/ todo el mundo en Choluteca/ tiene ansias de triunfar.

III. Recuerdos de gratos tiempos/ tan felices compartidos/ jamás quisiera olvidar;/ recuerdos de Choluteca/ eternamente serán.

Exsecretario de Educación