La magia de la Navidad ilumina Tegucigalpa, con una diversidad de propuestas para disfrutar en familia y lo más importante de todo, en un ambiente acogedor, seguro y gratuito.
De los recintos que usted podrá visitar se encuentra la Villa Navideña de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, ubicada en el Anillo Periférico, con una diversidad de atracciones, gastronomía, conciertos y todo tipo de diversión, distribuídos en dos manzanas de terreno.
Este uno de los lugares más iluminados de la ciudad, para que su recorrido sea placentero, es recomendable que llegue al lugar a partir de las seis de la tarde, por las actividades programadas a partir de esa hora y por la mágica iluminación que se observa en la noche y sobre todo el árbol de 17 metros de altura.

Otra de la opciones es la Villa Navideña de la Fuerza Ejército, ubicada en Campo de Parada Marte, que fue inaugurada el 3 de diciembre. Aquí podrá observar una variedad de Nacimientos recordando al Señor Jesús, resaltando el verdadero significado de la Navidad.
Así mismo dentro de la ruta navideña capitalina encontrará el Parque El Soldado en El Obelisco, que siempre abre sus puertas esta temporada y el complejo hotelero Plaza San Martín, en la colonia Palmira de Tegucigalpa, con una decoración temática de Mickey Mouse y Minnie Mouse, casitas, frostis y mucho más.
También el Bazar del Sábado inauguró su Villa Navideña, en un ambiente en donde se podrán comprar los tradicionales obsequios de temporada y disfrutar de otros atractivos.

La Villa Olímpica de Tegucigalpa, no se queda atrás, y al igual que en años anteriores espera recibir miles de visitantes a lo largo de diciembre, lo mismo los exteriores de la Fuerza Aérea Hondureña, que ya luce una excelente decoración.
Así que no hay excusas para no disfrutar de las noches de luces y colores, de salir en familia y respirar un ambiente de hermandad que tanto nos hace falta a los hondureños.
Pero sobre todo vivir este recorrido en familia para recordar a nuestro Señor Jesús, nuestro Salvador y Redentor, para rescatar nuestras tradiciones y hermanarnos como una gran familia.
