Las medidas de seguridad serán redobladas en el Centro para Menores Infractores “Renaciendo”, ubicado en la aldea de Támara, en el Distrito Central, luego que un amotinamiento registrado la noche del martes dejara como saldo cuatro muertos, 17 heridos y 12 menores fugados.
Los occisos fueron identificados como José Luis Sierra Cruz y Harrison Arambú.
Se conoció que en medio del tumulto, 12 internos lograron huir del centro debido a la poca vigilancia con que cuenta el lugar.
El director del Instituto Nacional para La Atención a Menores Infractores (INAMI), Felipe Morales, manifestó que le han hecho mejoras al centro “Renaciendo”, sin embargo, aún así se registran fallas, lo que facilita la fuga de los jóvenes, especialmente en la víspera de Semana Santa y Navidad.
“De lo que se trata es de establecer medidas para evitar las fugas de menores infractores, debido a algunas fallas en la infraestructura, por lo que se está esperando que termine el proyecto de la correccional en Jalteva, donde se están invirtiendo unos 200 millones de lempiras de la Tasa de Seguridad”, explicó.
VARIOS RECAPTURADOS
Sobre la cantidad de prófugos, Morales reiteró que “fueron 12 fugados, pero varios de ellos fueron recapturados por miembros de las Fuerzas Armadas, quienes llegaron a reforzar la seguridad del centro Renaciendo”.
El funcionario lamentó que cuando lograron controlar la violencia, ya se había registrado el saldo de cuatro muertos y una veintena de heridos, que en su mayoría fueron atendidos en el centro, por lo que la vigilancia en el lugar será redoblada.
Los que tenían lesiones más graves fueron trasladados al Hospital Escuela Universitario (HEU), para recibir atención medica, indicó Morales.
Advirtió que por lo general los jóvenes se amotinan para crear las condiciones propicias para fugarse, sobre todo en la víspera navideña, ya que desean pasar la temporada junto a sus familias.
FALTA DE PERSONAL
La mañana de ayer, un pequeño grupo de familiares de los menores infractores se presentó a las instalaciones de “Renaciendo”, para conocer el estado de salud de sus familiares, ya que les permitieron una visita de cinco minutos para verlos.
Los parientes tuvieron que esperar varias horas para poder ver a los muchachos, ante la presencia de representantes de Derechos Humanos y agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), quienes hacían diligencias investigativas sobre los hechos violentos.
Una pobladora que visitaba a un sobrino, de quien se omite su nombre por seguridad, manifestó que “el personal de seguridad le registra todo a los visitantes, y ¿cómo es posible que adentro estos fumen marihuana y cigarrillos y consuman licores?”.
La visitante se preguntó: ¿Quién mete esto al centro?, ¡Tienen que ser personal de centro!”.
Lamentó que la violencia en el centro es producto de la falta de personal de seguridad “y se debería de asignar policías para apaciguar los ánimos de los jovencitos”. (JAL)
DATOS

Fuentes del Centro “Renaciendo” informaron que las reyertas entre los miembros de las bandas rivales se están registrando desde hace varios días, por lo que se solicitó más apoyo a las autoridades policiales y militares. Sin embargo, criticaron que los uniformados es poco o nada lo que pueden hacer, ya que los personeros de derechos humanos que están en el lugar no los dejan retomar el orden y hasta los amenazan con denunciarlos en la Fiscalía si llegan a tocar a uno de los internos.

DIRECTORA DE SEGURIDAD DE ASJ
Adolescentes están en condiciones precarias
La directora de Seguridad y Justicia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Diana Medina, manifestó que “basicamente marcamos nuestra preocupación por las condiciones precarias en las que se encuentran los adolescentes en los centros…”.
Lamentó que las correccionales, como Renaciendo, “lamentablemente existe vulneración de derechos, principalmente por la falta de estructura de programas de servicios y que se cumpla el propósito de justicia social para que haya una rehabilitación y una reiserción a la sociedad”.
Medina agregó que “se necesitan politicas institucionales por parte del gobierno, lo que pasa por el fortalecimiento institucional, de servicios y la especialización del personal y que se mejoren las condiciones de los adolescentes al interior de los centros, para evitar la violencia que deja como saldo pérdida de vidas”.