VALLE DE JAMASTRÁN, El Paraíso. Los productores del departamento de El Paraíso, especialmente los del valle de Jamastrán, afectados por la pérdida de cultivos, tienen cifradas sus esperanzas en el Programa de Desarrollo Agrícola de Honduras (PDAH), impulsado por el gobierno de la República.
Entre el 70 y 80 por ciento de los pequeños agricultores que sembraron maíz y frijoles de primera perdieron sus cosechas y ahora se encuentran muy preocupados porque no pudieron sembrar de postrera por la falta de recursos económicos.
Ante la pérdida de las cosechas, por primera vez, algunos campesinos de la comunidades de El Benque, El Obraje, Jutiapa y San Diego, entre otros, decidieron cultivar maicillo como un experimento, ya que este grano es más resistente a la falta de agua.
Sin embargo, los grandes y medianos agricultores son los que están sacando buenas cosechas de maíz y frijoles, ya que ellos sí cuentan con sistema de riego y asistencia tecnificada para los cultivos.

ESPERAN A TÉCNICOS
José Alfonso Flores (65), residente en la aldea El Benque, manifestó que han escuchado y leído por los medios de comunicación sobre el programa que ha impulsado el gobierno, por lo cual están atentos a la visita de los equipos técnicos para ser parte del beneficio. “Ojalá esto sea cierto, porque hace unos tres años nos prometieron dotarnos de sistemas de riego, pero esto no lo concretaron, esperamos que en esta ocasión cumplan con este programa”, confió.
“Para sacar buenas cosechas se necesita que hayan buenas lluvias y en este año no hay producción, debido a la sequía y de nada serviría que el gobierno impulse este programa si la mayoría de pequeños agricultores carecemos de sistemas de riego, por lo cual es muy importante que también se acuerden de reiniciar la construcción de las lagunas de riego, porque lamentablemente el proyecto lo dejaron parado”, señaló Flores.
Pero existe un gran problema, porque entre los requisitos para ser beneficiado por el PDAH, las organizaciones deben contar con acceso al agua, lo cual es muy difícil y eso dejaría fuera a muchos compañeros, declaró el productor.

“SOLO CINCO JILOTES”
“En el 2018 coseché 50 sacos de 200 libras de maíz, pero este año solo saqué unos cinco jilotes en cuatro manzanas de tierra que cultivé, dos son de mi propiedad y las otras dos las alquilé y la pérdida me ha dejado desconcertado, porque perdí todo”, lamentó, por su lado, Heliberto Duarte Lira (71), vecino de la aldea El Obraje.
“Yo tengo la esperanza que el programa del gobierno va a llegar a estas comunidades; pero el inconveniente es que no estamos organizados y ese es uno de los más importantes requisitos que piden para ser favorecidos con los préstamos”, comentó.
Ante la pérdida de la cosecha, por primera vez Duarte Lira sembró una parcela de maicillo con la fe que le sacará un poco de ganancia, porque ese grano es más resistente a la sequía.

“UNAS TULUNQUITAS”
De su lado, Juan Pablo Medina (60), residente en El Obraje, donde posee cerca de las cinco manzanas de tierra, este año tambíén perdió la cosecha por la falta de lluvias, por lo cual apenas logró sacar unas “tulunquitas”(mazorcas pequeñas con pocos granos de maíz).
“Para poder cultivar una manzana de maíz transgénico o semilla mejorada, se necesita un promedio de 25 mil lempiras, y yo sembré cerca de cinco manzanas, por lo cual perdí cerca de 125 mil lempiras”, enumeró.
Medina manifestó que sembró seis manzanas de frijoles y eso le generó otra pérdida más de unos 42 mil lempiras, a pesar que contó con la ayuda de amigos y ha quedado muy golpedo económicamente.
“Unos días después que el Presidente Juan Orlando Hernández ganó las elecciones en el 2017, vino aquí a El Obraje y fue a ver los terrenos de nosotros y le delegó la responsabilidad a una gente del gobierno para que nos atendiera en la costrucción de un pozo, pero no regresaron y esperamos que en esta ocasión sí cumplirán”.
Medina aseguró que el agua en su propiedad y la de otros compañeros se encuentra a menos de tres metros de profundidad, por lo cual la perforación de un pozo para el riego no sería algo difícil.

ASISTENCIA TÉCNICA
Al respecto, Rubén Antonio Rodríguez Almendárez, técnico agropecuario, manifestó que su trabajo consiste en orientar a los productores del campo hacia los agroservicios, para que conozcan y adquieran los productos que emplean en los cultivos de maíz y frijoles, incluyendo agroquímicos para combatir malezas y enfermedades en los cultivos.
Rodíguez Almendárez añadió que para una buena producción, deben existir planes nutricionales y programas fitosanitarios, servicios que son prestados por la empresa agropecuaria tansnacional que opera en Honduras.
Muchos productores que no cuentan con riego, no sembraron de postrera, ante el miedo por las pérdidas que tuvieron en las siembras de primera con semillas mejoradas que son muy caras.
En el valle de Jamastrán se pueden obervar buenos cultivos de maíz y frijoles de postrera, porque son asistidos con sistemas de riego.

COSECHA DE FRIJOLES
A pesar que la siembra de maíz y frijoles de primera se perdió entre 70 y 80 por ciento, los agricultores que decidieron sembrar frijol de postrera, tendrán buenas cosechas, ya que las pocas lluvias que han caído en casi todo el territorio nacional, les ayudaron mucho para su desarrollo, por lo cual el grano rojo ya está comenzando a salir a un precio de 2,000 lempiras la carga, informaron varios productores.
El pasado lunes 18 de noviembre, el titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Mauricio Guevara, en conferencia de prensa, reafirmó que el Programa de Desarrollo Agrícola de Honduras (PDAH), es un esfuerzo conjunto con varias instituciones del Estado, orientado a reducir la pobreza en el sector rural, al convertir a pequeños productores agrícolas de subsistencia, en potenciales comercializadores de sus bienes en los mercados nacionales y extranjeros.
Los campesinados están esperanzados en que el programa favorecerá a la mayoría de ellos, porque de lo contrario habrá enormes problemas de escasez de granos en el país.
El PDAH cuenta con un presupuesto de 3,800 millones de lempiras, de los cuales la Secretaría de Finanzas (Sefin) ya hizo un desembolso de 12.5 millones de lempiras.