La laguna de El Pedregal, que se ubica al noroeste de la capital, está camino a convertirse en un acuífero más que pierden los capitalinos, afectada por el lirio acuático, la deforestación y las invasiones de tierra.
Son aproximadamente 300 metros cuadrados, en un espejo de agua que se abre paso entre la maleza que tiene condenado a la desaparición a este acuífero, un par de aves posan plácidamente en las ramas de unos arbustos, mientras el viento arrastra brisa fresca y calor en un día soleado.
El estanque impacta con su belleza radiante, que llevan a pensar en muchas ideas para convertir este sitio en un destino turístico, para rescatarlo del olvido y generar empleo a los pobladores que en su mayoría son pobres.
La laguna de El Pedregal está situada atrás de la montaña de San Matías y el Durazno, se puede acceder por el Durazno y la colonia Nueva Capital, ambas son vías estrechas y se encuentran en malas condiciones
El presidente del patronato de la colonia “Tito” Asfura, Carlos Roberto Viera, manifestó que las comunidades aledañas están dispuestas a trabajar para conservar el estero que podría servir de abastecimiento para los hogares capitalinos.

AGUAS LLUVIAS
Sin embargo, piden la colaboración de la Secretaria de Mi Ambiente para iniciar una campaña de limpieza, porque el espejo de agua y sus orillas están llenas de lirio acuático en más de un 90 por ciento, argumentan los pobladores.
Esta laguna tiene una extensión de más de 300 metros cuadrados y el agua depositada es produco de las aguas lluvias, ya que hasta ahora no se ha detectado ningun afluente superficial o subterraneo que la alimente.
En años pasados la alcaldía construyó un muro de contensión para evitar que el agua inunde la zona, pero se necesita edificar un canal de alivio que permita aprovechar el líquido que drena en tiempos de invierno.
Por el momento el único uso que se le da a este estanque es solamente para lavar ropa, ya que de acuerdo a estudios de organismos especializados, el agua no es apta para el consumo humano, ya que está contaminada.
Dadas estas coyunturas, los vecinos se ven en la necesidad de comprar agua a los tanques cisternas a un valor de 30 lempiras el barril. El dirigente patronal comentó: “Necesitamos una campaña de reforestación para preservar el acuifero, ya que en las cercanías solo crecen arbustos, por lo que urge la siembra de árboles en la zona de amortiguamiento del área protegida y preservar el ecosistema”.

ÁREA PROTEGIDA
“Le hago un llamado al presidente de la República, Juan Orlando Hernandez, y al alcalde municipal del Distrito Central, Nasry “Tito” Asfura, para que conviertan el lugar en una zona turística y un Ecoparque les vendría muy bien”, dijo Carlos Roberto Viera .
Para las comunidades aledañas esta reserva es importante, acatan disciplinadamente una ordenanza municipal que prohibe construir en una área de 800 metros en los alrededores a la laguna.
“Nadie puede contruir en una área de 800 metros aledaños a la laguna y todas las comunidades llegaron a un acuerdo para respetar esta disposición emanada por las autoridades de la AMDC”, recalcó Viera.
La laguna de El Pedregal pertenece a un área protegida de la cuenca del río Guacerique, de acuerdo a datos geológicos, esta laguna se formó luego que lava volcánica se solidificó. Pero también se han identificado varios pozos drenados del río Guacerique y sus quebradas, durante el período que fungió como presidente del patronato, Fredy Valeriano se estableció como área protegida, y desde entonces, han luchado contra la tala ilegal de árboles e incendios forestales.
Así como la presencia de invasores en la zona donde actualmente hay unas diez colonias, ya que estos predios son egidales y la AMDC tiene que ejercer mayor control para evitar que se adueñen, apuntó el líder comunitario. (JAL)

