Un servicio de taxis prestado por mujeres y sólo para mujeres

“Eran las diez de la noche/piloteaba mi nave/era mi taxi un Volkswagen/del año 68/ era un día de esos malos donde no hubo pasaje/las lentejuelas de un traje me hicieron la parada/era una rubia preciosa, llevaba minifalda/el escote en su espalda/llegaba justo a la gloria/…” canta Arjona en su popular canción “Historia del Taxi”, la cual calza perfectamente en esta aventura, aunque con ligeras variantes.

El conductor no es un apuesto taxista que se enamora de la pasajera despechada por un amor infiel, sino que en realidad se trata de mujeres, que ante la falta de un empleo formal y profesional, optaron por agenciarse su propio trabajo y ahora, están detrás del volante de un moderno taxi que presta servicio VIP.

La iniciativa se ha presentado en diferentes países del mundo, marcando la diferencia de los otras empresas de transporte, no sólo por quién conduce el automóvil, sino, también, por el color característico y mejor conocido, como “Taxi Rosa”.

Popularizado en redes sociales, estas compañías son, en su mayoría, organizadas por mujeres agrupadas en una especie de microempresa o emprendimiento familiar, que impulsan el proyecto, como iniciativa propia para garantizar la seguridad de quién aborda la unidad y, de igual forma, ofrecer una fuente de ingreso a todas aquellas mujeres desempleadas, que cuenten con una licencia para conducir.

LA TRIBUNA accedió a una empresa de estas que se han montado en el país, que por razones de seguridad no se identifica en el reportaje, pero brindaron los detalles de la sorprendente modalidad de servicio.

Haciendo un repaso por México y La India, donde las mujeres pilotan taxis exclusivos para chicas, se conoce que esta modalidad de servicio es un nuevo emprendimiento que tiene mucha aceptación y que rompe los esquemas y tabúes respecto a las conductoras.

Estos proyectos que brindan nuevos comienzos a las mujeres, son aceptados por parte de la población, sobre todo, entre el sexo femenino.

En los comentarios de las páginas de Facebook, donde se promociona el servicio, algunas han expresado cómo han sido vistas de menos, ya sea como pasajeras o como trabajadoras, cuando se presentaron a empresas de transporte, buscando un empleo de choferes, por el simple hecho de ser mujeres.

DESIGUALDAD ES UN HÁBITO

Según la información obtenida de la página oficial del Centro de Derechos de la Mujer (CDM), en su boletín de violencia contra las mujeres de 2017-2018, existen diferentes tipos de violencia que enfrenta la mujer y una de ellas es la violencia estructural, la cual se da cuando se normaliza la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres y se vuelve un hábito en la sociedad.

Un ejemplo de esa violencia estructural podría calzar perfectamente en la negativa que recibieron las conductoras a optar a un trabajo a conducir un autobús o un taxi, por ser mujeres.

“Cuando piensan en una mujer conduciendo, rápidamente piensan en peligro “exclamó una conductora de autobús de una escuela privada en Tegucigalpa, Joceline Fúnez, quien tiene experiencia en este campo laboral. Ella se ha abierto paso en un campo que antes era reservado exclusivamente para los hombres.

Agregó que los estigmas que se les dan a las mujeres al volante, generan inseguridades en las empresas, al momento de contratar a un personal femenino para conducir autobuses y taxis. Esta situación conlleva a que las oportunidades para las motoristas sean limitadas.

Asimismo, se experimente una especie de marginamiento al momento de contratar a mujeres en el transporte público, no obstante a ello, algunas han echado valor y andan al volante de los vehículos automotores.

Según el dicho, “si la vida te da limones, hacé limonada”, ya que este marginamiento que vivieron las conductoras motivó la creación de estas empresas privadas, a promover imágenes informativas en redes sociales y a organizar talleres de capacitación, con respecto a la equidad de género. Un tema en el cual hay mucho quehacer educativo.

El pago se realiza al instante y puede ser efectuado por tarjeta de crédito y efectivo.

INSTALAR TALLERES

El Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en el boletín especial N°65 del 2018, señaló que entre los afectados por accidentes viales, el 18 por ciento son del sexo femenino.

Ante estas estadísticas, las compañías de transporte privado pretenden organizar talleres, con el objetivo de capacitar a un personal que esté apto para trabajar en la empresa de taxis VIP y que se garantice la seguridad de todos, incluyendo a los pasajeros.

Los talleres se clasificarán en tres módulos diferentes, a fin de garantizar la comodidad y seguridad, al momento de conducir un vehículo, así como el quéhacer ante situaciones de riesgo, mientras el automóvil va en curso.

Cada uno cuenta con un nivel de dificultad más alto que el otro y en ellos, habrá simulacros que servirán de prueba, ante las posibles situaciones que pueda enfrentar la persona que va conduciendo y así observar si la capacitación ha funcionado para obtener el resultado esperado.

La seguridad es una de las principales razones por cuales, la ciudadanía solicita este tipo de servicio, lo que genera que se dé más de una capacitación al personal, no solo al aspecto vial, sino también en seguridad general.

No es novedad que existen otras compañías similares ofreciendo este tipo servicios de viajes y que circulan en Tegucigalpa y San Pedro Sula, pero la mayor parte de ellas contratan a hombres y no son exclusivos para un sexo en específico.

Estas empresas cuentan con normas de seguridad adoptadas para el cuidado de su personal y sus clientes, entre ellas se pueden mencionar: no bajar los vidrios de la ventana mientras vaya un pasajero a bordo, no hacer alto en destinos no estipulados, no subir el volumen del radio y pedir identificación al pasajero, antes de abordar la unidad.

Según datos investigativos, la Dirección Policial de Investigaciones presentó el caso de una banda, que se dedicaba a asaltar a los pasajeros, les hacían secuestros exprés y también, se registraron tocamientos y violaciones a las víctimas.

“Había usado esta compañía durante varios meses, pero un día uno de ellos se desvío del camino y me hacía insinuaciones durante iba en el carro”, expresó un cliente de sexo femenino, que frecuentaba una empresa de taxis privados, bajo la categoría de VIP.

La persona afectada, quien por medidas de seguridad se omite su nombre, aseguró que el conductor fue reportado y la empresa enseguida procedió a su despido, pero que espera tener más tranquilidad si es una mujer quien va al volante y no un hombre.

Para no enfrentarse a este tipo de situaciones algunas de las empresas de transporte privado han tratado de implementar nuevas reglas al momento de contratar a su personal según informó un encargado de una de estas compañías populares en la capital.

Pese a la demanda y aceptación que han tenidos estos taxis VIP por un sector de la población, ha sido punto de inconformidad para otros, como los taxis blancos que operan bajo la Ley de transporte Terrestre, quienes en repetidas ocasiones han declararon de forma pública su disgusto.

Frente a esto el comisionado del Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT), Rafael Ruiz, anunció operativos para sacar de circulación las unidades de transporte ilegal, con permiso para decomisar los vehículos.

Estas acciones darán comienzo con una planificación mensual de las zonas más problemáticas, en donde más se reportan este tipo de unidades, procediendo a decomisos por seis meses y la multa de once mil lempiras con las cuales se espera mantener mayor control para el año próximo.

Ruíz hace una invitación a esta comunidad a que se presente al IHTT y empiecen a llenar los papeles para hacer la solicitud y esperar una pronta respuesta para que circulen según la ley de transporte.

Por otra parte, el congresista nacionalista, Leo Castellon, presentó en Marzo de este año una iniciativa ante el Congreso Nacional (CN), para permitir el ingreso de Uber, una empresa privada similar a estas compañías de viajes y cuyo pago es efectuado, mediante una aplicación vía celular.

La forma de operar del sistema Uber es similar a la de los taxis VIP, pero no son lo mismo, ya que el servicio de taxis conducidos por mujeres para transportar solamente a mujeres, nace de un grupo de personas conocidas y organizadas ante la falta de un trabajo profesional y Uber, es una compañía certificada a nivel mundial.

A pesar de que estas empresas nacen con una finalidad al servicio de la comunidad y ahora, también para ayudar a las mujeres, su situación actual no marca un camino fácil, ya que sus trabajadores esperan que para el futuro, puedan los taxis privados circular bajo la ley del transporte terrestre del país.

Perú, Chile, Estados unidos y Guatemala son alguno de los países que cuentan con este tipo de taxis exclusivo para las damas.

UNA EXPERIENCIA VIP

Para experimentar este servicio, la autora del presente reportaje abordo una unidad móvil de estas compañías y fue una agradable la experiencia.

Así dio comienzo este viaje: a las 8:00 de la mañana marcaba mi reloj, a un día de empezar el fin de semana, necesitaba un transporte y llegar temprano, sin esperas, ni incomodidades; recordé haber visto algo indicado para viajar, un taxi exclusivo para nosotras, las mujeres. Busqué su número para solicitar una unidad y llamé.

Rápidamente contestó una mujer, quien cordialmente me atendió y en poco tiempo llegaron por mí; se acercó un automóvil, el cual, de inmediato reconocí, por las descripciones que ellas me habían brindado en el teléfono, bajaron los vidrios de la ventana y miré a una mujer en el volante, quién me recibió con una sonrisa en el rostro.

Ya en la ruta y tras abordar la unidad, de inmediato sentía comodidad, algo que no experimente durante un largo tiempo, tuve la confianza de utilizar mi teléfono móvil sin ningún miedo, acción que no puedo hacer en los buses de ruta, debido a la inseguridad que enfrenta el país, por un momento me sentí libre.

De pronto, el viaje se volvió agradable y discurrió entre pláticas y risas que inundaron el ambiente, quien conducía el automóvil, era una chica amable y se mostró espontánea en todo momento, cruzar palabras no fue difícil; en este ambiente, el camino fue corto, tanto así que no percibí el tráfico que invade cada mañana la capital.

Al llegar a mi destino realice el pago en efectivo sin ningún problema, el costo fue bajo en comparación con otros servicio de transporte. Según me comentaron, ellas manejan diferentes tarifas con base en el destino que se va a recorrer y así mi viaje llegaba a su fin, tranquilo, entretenido y seguro. Nos despedimos por ese día, pero es seguro que nos volveremos a ver en una nueva aventura. Hasta luego.