Por: José María Díaz Castellanos
Catedrático de Derecho UNAH
Del libro Sabanagrande, su vida y sus familias, escrito por don Amado H. Núñez (2015), el autor llega a la conclusión que después de un largo estudio no ha podido encontrar la fecha de creación del municipio de Sabanagrande (página 19). Hace algunas reflexiones sobre el artículo 79 de la primera Constitución de Honduras, la de 1925, o sea, antes de la batalla La Trinidad el 11 de noviembre de 1827. Días antes a la batalla, el 10 de mayo de 1827, José Justo Milla, había dado a Dionisio de Herrera, el primer golpe de Estado de Honduras.
Artículo 79: “El ramo gubernativo de los pueblos será a cargo del alcalde que el jefe del departamento designe en cada parroquia, al cual estarán subordinadas a las demás municipalidades y pueblos de la misma parroquia…”.
En la Constitución de 1831 que no entró en vigor, también nos da algunas pistas:
“Su territorio comprende lo que corresponde y ha correspondido siempre al Obispado de Honduras” (Artículo 5).
“Se divide en cuatro departamentos: 1. Tegucigalpa, con las parroquias de Tatumbla, Ojojona, Cedros, Orica, Texiguat, Yuscarán, Nacaome, Choluteca, Corpus, Danlí, y Cantarranas…”. (Artículo 6). Aquí vemos que Sabanagrande en 1831 no era una parroquia de Tegucigalpa.
“En todas las cabeceras de parroquia habrá municipalidades… (Artículo 93).
Cuando se disuelve la Federación C.A., Honduras emite la Constitución de 1839 de Francisco Ferrera, o sea doce años después de la batalla La Trinidad, también ordena la creación de municipalidades en todas las cabeceras de parroquia…”. (Artículo 93).
Según el Artículo 6 de esta Constitución no vigente de 1831, Sabanagrande no constituida aún una parroquia en el departamento de Tegucigalpa, dato que debe tenerse como verdadero según don Amado, porque el padre José Trinidad Reyes, fue uno de los redactores del proyecto de esta Constitución.
Dato ético que incorpora este proyecto de Constitución y que lo menciono ya que la masonería es una escuela de ética y civismo, es el Artículo 114…”. Ninguno es buen ciudadano, si no es buen hijo, buen padre, buen hermano, buen esposo y fiel amigo”.
En la página 17 don Amado concluye: “lo antes descrito nos dice que, en 1833, Ojojona era distrito y a la vez parroquia, esto de acuerdo con la Constitución de 1825, arriba comentada. Este hecho me confirma lo que aprendí en mi juventud de mis mayores, que Sabanagrande había sido parte de Ojojona, formando este distrito, habiéndose invertido esa posición años más tarde”.
Esto me lleva a concluir que el 11 de noviembre de 1827, el sitio conocido como la aldea La Trinidad de Sabanagrande, formaba parte de la jurisdicción de Ojojona.
Refiriéndose al territorio municipal, don Amado dice que Sabanagrande es uno de los municipios en que está dividido el departamento de Francisco Morazán, situado al sur; limita: Al norte: con los municipios de San Buenaventura, Santa Ana y Ojojona; al sur: con los municipios de Nueva Armenia, Soledad, San Isidro y La Venta; oriente: con los municipios de Nueva Armenia y San Buenaventura y, al occidente: con Ojojona y Reitoca. No todos los municipios, con los que limita, pertenecen al departamento de Francisco Morazán, no lo son San Isidro, que es del departamento de Choluteca, y Soledad que pertenece al departamento de El Paraíso. (Página 21).
En el libro se publica artículos de don Amado en Diario LA TRIBUNA, dedicados a la Batalla de La Trinidad (9 de octubre del 2015 y 1 de noviembre del 2005). Narra Morazán en sus memorias: “Después de haber sufrido veintidós días una estrecha y penosa prisión, pude burlar la vigilancia de los carceleros y retirarme a la ciudad de San Miguel. De allí pasé a la de León en busca de auxilios para volver sobre Honduras”… En la Villa de Choluteca, con el auxilio que mandó el gobierno de El Salvador, pude organizar una considerable división, y en el campo de La Trinidad acreditar a los hondureños que era llegada la hora de romper sus cadenas. Milla fue allí completamente batido…”.
En el libro de don Félix Salgado, Elementos de historia de Honduras, citado por don Amado H. Núñez, nos dice: “El 11 de noviembre de 1827 se encontraron ambos ejércitos en los campos del pequeño valle de La Trinidad y allí combatieron desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde, siendo derrotado Milla completamente, dejando en poder de Morazán los elementos de guerra y correspondencia oficial”. (Página 224,225).
En recuerdo de esta batalla, la respetable Logia Francisco Morazán No. 11, de Tegucigalpa, con autorización de la alcaldía de Sabanagrande, ha colocado el lunes 11 de noviembre del 2019, otra placa dedicada a Francisco Morazán Quezada, esta vez en La Trinidad, antes, en el templo del Barrio Abajo, patrimonio nacional, y otra, en su tumba en San Salvador.