Apóstol Roy Santos:

Sus miles de seguidores lo miran como un verdadero apóstol, otros tanto lo acusan de farsante. Él los perdona y ora por ellos. A cargo de una red de 4,500 pastores a nivel nacional desde hace 25 años, su mayor protagonismo lo tuvo en el 2012 cuando aseguró que Dios le reveló que Juan Orlando Hernández sería Presidente. Posteriormente, volvió a profetizar que el mandatario se reelegiría y le cayeron las avispas. Hoy, el apóstol Roy Santos, que así se presenta, reflexiona sobre su ministerio y el devenir del país sin dejar de lado el tema político. Fue en una iglesia de su pueblo de crianza, Vado Ancho, El Paraíso, donde hizo pública su confesión a Jesucristo, debajo de un palo de jocotes. Tenía 8 años cuando una voz, asegura, le dijo: “búscame, ve a la iglesia”.

Además de pastor, ¿qué otras facetas tiene o tuvo?
Desde mis 6 años, mis padres me enseñaron a trabajar. A las 4:00 la madrugada me levantaba para trabajar en agricultura, cría de cerdos, el cuidar gallos de pelea y arreo de ganado. A los 19 años, ya era empresario de educación, dueño de escuela primaria, donde fungí como maestro por 6 años. Soy escritor de libros y manuales de estudio bíblicos para la niñez. Además, compositor de música cristiana.

¿Dónde pasó su infancia?
Nací en Tegucigalpa, pero, cuando tenía 2 años de edad, mi madre se fue a vivir a Vado Ancho, El Paraíso, para trabajar como maestra de educación primaria y allí se quedó a vivir. Dedicó 47 años a la educación, dejando un legado generacional.

¿Hogar normal?
Hasta la muerte de mi hermano mayor, Eliseo, a los 3 años de edad. Eso vino a afectar más la débil relación matrimonial de mis padres, que luego los llevó al divorcio quedando solo con mi hermanita menor. Años después, cuando cumplí los seis, mi madre se casó, y mi padre se trasladó a vivir a San Pedro Sula. Rechacé su vida.

¿Cómo fue su relación con su padrastro?
Mi nuevo padre fue muy fuerte en mi formación, en parte, por la tradición machista y por el deseo de formar en mí un hombre según las costumbres. Hoy, lo veo como la mano de Dios formándome para lo que Él tenía destinado para mí; pues no fui rebelde.

¿Hubo momentos de felicidad y cercanía espiritual que recuerde?
Siempre recuerdo con gran felicidad los días de cumpleaños y la Navidad. En el pueblo había un templo católico, pero siempre estaba cerrado y la iglesia evangélica quedaba en una aldea lejana.

¿Cuándo siente el llamado de Dios, o alguna manifestación especial?
Recibí el llamado de Dios, a los 8 años de edad, en 1979, como a las 3:00 de la tarde, en la parte trasera de mi casa, en mi pueblo, mientras daba de comer a gallos de pelea que yo tenía a mi cuidado.

¿Algún signo físico?
De repente una luz muy fuerte resplandeció a mi espalda, me di vuelta y de en medio de la luz salió una voz que me dijo, “búscame, ve a la iglesia”.

¿Y qué hizo?
Salí corriendo buscando a mi madre y le conté. Ella me dijo que fue Dios quien me habló y se metió a su cuarto, sacó un libro pequeño azul y me dijo: es una Biblia, que he tenido guardada, ahora es tuya, léela.

¿Cómo fueron esos primeros días en la iglesia?
Tuve que convencerla para que me dejara ir a la iglesia. Estaba tan largo y yo era un niño, pero la convencí ya que por el pueblo pasaba cada domingo don Concepción García y le hice la propuesta que si don “Chon”, que así se le nombraba popularmente, pasaba, entonces, yo podía ir a la iglesia.

¿Pasó don “Chon”?
Así fue. El domingo en la mañana estaba listo a la orilla del camino esperando que pasara don “Chon”, quien se sorprendió de su nuevo compañero de camino a la iglesia Nueva Jerusalén, de El Tamarindo, Vado Ancho, El Paraíso. Fue en esta iglesia, en la escuela dominical, donde hice público mi confesión a Jesucristo, debajo de un árbol de jocotes, donde recibíamos clases.

¿Cómo se llama su ministerio actual?
En obediencia a Dios, el 31 de diciembre de 1995, con una vigilia hasta el amanecer del 1 de enero de 1996, inicié el ministerio pastoral con 12 personas, y es así, que de la mano del Señor, nace la Iglesia de Cristo Ministerios Manantial de Mies, con un equipo de diez pastores que me ayudan a dirigir la congregación. Sumado a ello, nuestro trabajo de nación a través de la visión Niños A Una Voz y la Red de Guerreros que Interceden por Honduras (REGIHON) integrado por más de 4 mil 500 pastores a nivel nacional.

¿Tiene sede o es de maletín?
La sede de nuestras oficinas están en la ciudad de San Pedro Sula, en barrio Medina, 7 avenida, 16 y 17 calle circunvalación, S.E. Aquí tenemos un mover continuo de oración y consejerías.

A usted le llaman apóstol, ¿quién le confirió ese título?
Yo me negaba a ser pastor, pues no me había llamado el Señor para ello, pero el 25 de noviembre 1995, estando en un retiro de tres días en un campamento de Pinalejo, la luz que me visitó a mis ocho años, apareció entre los pinos y descendió y una voz del Señor que me dijo, “¿Cómo amaneció mi pastor? Te llamo a pastorear mis ovejas, se diligente en conocer el estado de mis ovejas y mira con cuidado por tus rebaños…”. Después, en 1999, cuando fui a la ciudad de Jerusalén, el Señor me dijo a través de profetas que me llamaba al ministerio apostólico. Finalmente, en el 2012, mi apóstol Leonardo Martínez me dijo que reconocía mi apostolado.

¿Ser apóstol es lo mismo que ser pastor?
El ministerio apostólico es uno de los cinco ministerios que está a la par de otros cuatro más, según lo dice el apóstol Pablo en Efesios 4.11 “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros”.

Es decir, ¿usted es superior por ser apóstol?
El apostolado no es superior a estos otros cuatro ministerios, por lo tanto, trabajan juntos. Son los hombres quienes le han dado ese grado de “supremacía”, pero bíblicamente no es así. Además, los llamados de Dios son para que sirvamos al prójimo en el nombre del Señor, y no para andar ensoberbecidos, buscando posiciones o reconocimientos.

¿Cómo está la fe cristiana en el país?
Honduras es un país cristiano, pero más inclinado a lo religioso que a los principios del reino de Dios que son la evidencia de un verdadero hijo de Dios. Es por eso, que hay tanto mal testimonio, donde muchos se congregan en una iglesia, pero viven en mentiras, fornicaciones, robos y orgullo.

¿Cómo mira el país en términos de desarrollo y lucha contra la pobreza?
Honduras tiene mucha riqueza en tierra, fauna, flora, vientos y agua pero con muchas desigualdades. Mucha gente profesional llegan a ser empleados, empresarios o cargos en el gobierno, pero subyugados por la avaricia y una ambición exterminadora que arrasan con todo. Por otro lado, están los pobres, que justificándose quieren que todo se lo den, imploran lástima y de pronto, tanto ricos como pobres hacen de la corrupción y la impunidad su modus vivendi.

En esa perspectiva, ¿queda gente buena?
Hay un remanente que tiene conciencia social y están enfocados en el bien común. Gracias a este remanente de personas, que están dentro de las esferas de la iglesia, de la familia, del gobierno, de la educación, de la economía, de los medios de comunicación y de las artes y deportes que vemos a Honduras salir poco a poco de tantas crisis en la que todos tenemos responsabilidad.

¿Qué opinión tiene de la corrupción en Honduras?
Ha sido el demonio que ha subyugado la riqueza humana, territorial y material de nuestra bella nación. Gracias a Dios, que en este gobierno del Presidente Hernández se han dado pasos firmes para combatir la corrupción, eso nos da esperanza, pero nos queda la pregunta, ¿qué será después de que él deje de gobernar? Y caemos a la razón que no es solo luchar contra la corrupción, sino, también contra el corruptor.

¿Cree en la clase política?
La clase política como tal ha estado sometida por espíritus de mentira, orgullo, ambición y lujuria, que nos llevó a las crisis que hoy estamos tratando de superar. En el pasado, la clase política jugó con la ignorancia del pueblo.

Usted anunció que JOH sería presidente y le cayeron las avispas, ¿en qué basó su predicción?
Está constatado en la Biblia que cuando Dios habla no es aplaudido por las mayorías, sino, por sus hijos que disciernen por el Espíritu Santo. En lo personal, solo he hablado lo que Dios ha dicho y las evidencias son las que me respaldan.

Exactamente, ¿qué le dijo Dios?
En el 2012, Dios me reveló que el Presidente Juan Orlando Hernández iba a ser el Presidente. Y en el 2015 me volvió a decir que sería nuevamente Presidente.

¿Le ha revelado Dios si habrá una segunda reelección para JOH?
Lo que Dios me dijo fue que el Presidente Hernández solo debía relegirse una vez. El Presidente está claro en esa dirección y me ha expresado que así se hará. Esa decisión está entre él y Dios.

¿El acercamiento de Honduras con Israel tiene algo profético?
Son ambas cosas. Proféticamente tiene que ver con la redención de Honduras. En 1947, el presidente de Honduras Tiburcio Carías Andino se abstuvo de votar a favor de Israel cumpliéndose la profecía de Isaías 66.8 y Génesis 12.3 “al que te maldijere maldeciré…”. 70 años después se cumple la profecía de Isaías 62.7 porque la Primera Dama, la abogada Ana Rosalinda García Carías, descendiente del presidente Carías, redimió la maldición como dice la Biblia, que una maldición debe ser cortada por el mismo linaje de (y por) quien entró la maldición. Por eso también Dios le entregó otro gobierno al Presidente Juan Orlando Hernández, ya que necesitaba otro periodo para lograr la redención de Honduras con Israel.

¿Por qué apoya al Presidente?
Dios me dijo que llegaría un día cuando me daría la revelación para que un presidente recibiera un diseño de lo que Dios quería para Honduras. Eso fue en 1999 en Israel y en el año 2012 el Presidente Juan Orlando Hernández me dijo que quería ser presidente.

Recientemente, recibió muchas críticas por acompañar al Presidente junto a otros pastores a Jerusalén, ¿tiene algo que compartirle a sus críticos?
Ese viaje me lo asignó Dios de lo contrario no hubiese ido. Acompañar al Presidente y a la Primera Dama fue una responsabilidad que Dios me delegó y debía cumplirle. Las críticas nunca faltan y vienen de donde menos se esperan pero los perdono, oro por ellos, los bendigo y así lo haré siempre.

Se debate mucho sobre que los sacerdotes se casen, la inclusión de movimientos lésbico gay y el aborto, ¿qué piensa?
Cada uno dará cuenta de lo que hacemos con nuestra vida personal y en las organizaciones a las que pertenecemos. El apóstol Pablo aconseja que quien no tenga don de continencia que se case. Con respecto al homosexualismo y el aborto, el hecho que se legalice en una corte, ante Dios, seguirá siendo pecado. Lo que yo pienso es lo que dice Dios en la Biblia: Dios creó hombre y mujer y no matarás.

Con mucha frecuencia vemos en los medios a pastores y curas envueltos en escándalos, ¿a qué se debe?
Jesucristo dijo: “De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es (Juan 10.1-2)”. Le diré algo más: Un pastor que vive cada día apegado al Espíritu Santo y a la Palabra de Dios saldrá vencedor ante toda tentación; fuera de eso, es presa del maligno.

Frente a este ambiente de crispación política y social, ¿podría profetizar un futuro promisorio para Honduras?
Veo puertas abiertas a favor de Honduras y sobre la gente se romperán hechizos de engaño que a muchos los han tenido atados. Honduras, con su mapa parecido al mar de Galilea y que su nombre significa “profundidad”, así serán de profundas sus raíces de gloria y transformación.