Hay dos viejos refranes que al parecer caen como anillo al dedo en los momentos que vive el país:
1. A río revuelto, ganancia de pescadores y
2. A buen trato, hacen amistad perro y gato.
El origen de la actual descomposición se produjo por meras ambiciones de poder. A raíz del derrocamiento de “Mel”, el poderoso movimiento denominado socialismo del siglo XXI no se resigna a perder un socio que le resta poder en la región, y para cuya adhesión tanto se había invertido; tomando la decisión, no solo de recuperar el aliado perdido, sino que la de conquistar cuantos sea posible, cueste lo que cueste.
Dentro de la estrategia trazada está la de desacreditar y no reconocer elección alguna en la cual su candidato no triunfe. De fallar en lo anterior, se debe proceder a desestabilizar el gobierno surgido hasta hacerlo caer.
De ahí la imposibilidad de poder llegar a un entendimiento institucional a través de un diálogo, porque ello solo daría lugar al sostenimiento del régimen, y ello es inaceptable.
La anterior premisa se desprende de la divulgación de los planes elaborados en el denominado Foro de Sao Paulo.
Ante aquel plan desestabilizador surgido después de perder las elecciones, que sin duda causaba el debilitamiento del gobierno, surgen otros sectores que ven en ella la ocasión de también sacarle provecho en beneficio propio, y como buenos especuladores comienzan, unos, a formular sus propios planes y, otros, a exigirle a la administración canonjías que bajo otras condiciones no lograrían; llegando a conformar tácitos tratos entre sectores por naturaleza antagónicos contra el gobierno -comparables tan solo a la amistad que puedan acordar perros y gatos-, y la descomposición con tinte político original, se convirtió en una crisis socio-política-económica.
Por tal razón es que vemos la multiplicidad de soluciones que se plantean, hasta disolver las FF AA; porque cada grupo propone la que piensa podría serle más favorable.
Se me antojan dos preguntas, suponiendo que renuncie JOH y se anticipen las elecciones:
1. ¿Aceptará el Foro de Sao Paulo los resultados de un torneo en el que resulten perdedores?
2. ¿Resolverá los problemas del pueblo hondureño la salida del poder de una pandilla, para que otra igual o peor se haga de él?
Y a ambas respondo con un rotundo no. Tenemos el ejemplo de Nicaragua, donde la pandilla de los Ortega salió igual a la pandilla de los Somoza, resultando en vano el derramamiento de la sangre que cobró el derrocamiento del anterior dictador.
La verdadera solución requiere: Patriotismo, honorabilidad, integridad, algo que desconocen tantos que andan por allí ofreciendo soluciones.
Carlos E. Ayes
Tegucigalpa, M.D.C.