Corte Suprema de Estados Unidos muestra divisiones sobre futuro de los «dreamers»

Washington (AFP). La Corte Suprema de Estados Unidos pareció dividida el martes sobre la decisión del presidente Donald Trump de terminar con el programa que protegía de la deportación a más de 600,000 «dreamers», llegados al país sin papeles acompañando a sus padres cuando eran niños.

Estos jóvenes están en un limbo jurídico desde que Trump eliminó en 2017 el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) iniciado por su predecesor Barack Obama en 2012.

Esa disposición les ha permitido trabajar, estudiar y conducir, y ha evitado su deportación a países que muchos de ellos no recuerdan.

Ahora, su destino depende de los nueve jueces que componen el tribunal. En la Corte, cinco magistrados son conservadores y dos de ellos fueron nombrados por el presidente republicano.

Afuera de la Corte, en Washington, cientos de personas se congregaron gritando «Nuestro hogar está aquí», para expresar su apoyo a los «dreamers» (soñadores).

Los tribunales que tomaron los recursos a favor de los «dreamers» señalaron que la suspensión del programa había sido decidida de forma «arbitraria» y «caprichosa».

El representante del gobierno ante la Corte Suprema, Noel Francisco, argumentó el martes que la administración no podía mantener una «política ilegal».

Uno de los abogados de los «dreamers», Theodore Olson, replicó que la decisión del gobierno de terminar este programa generó consecuencias abruptas, tangibles y adversas, y perturbaciones sustanciales para las vidas de cientos de miles de personas y para sus familias, empleadores y para sus comunidades.

La jueza Sonia Sotomayor dijo que tenía algunas dificultades a la hora de entender la ilegalidad de DACA.

Según el Servicio de Ciudadanía y de Inmigración (USCIS), hay 660,000 beneficiarios del DACA, de los cuales 529,760 (poco más del 80%) llegaron desde México. Otros provienen de países como El Salvador, Guatemala, Honduras, Perú, Corea del Sur y Brasil.

Si la Corte le da la razón a Trump, los «dreamers» no van a ser expulsados automáticamente, pero se convertirán en indocumentados, con los riesgos que esto implica.

Trump ofreció dar protección temporal a los «dreamers» a cambio de que le aprobaran 5,700 millones de dólares para construir el muro en la frontera con México, su propuesta insigne para frenar la inmigración irregular. El planteo fue rechazado.