Trump y Mussolini, paralelos en la historia

Por Otto Martín Wolf

Creo que el presidente Trump se equivocó en la forma en que comunicó la muerte del líder de ISIS, al Baghdadi.
Dijo que había muerto como un perro y un cobarde.

De acuerdo, quizá lo haya sido, nadie puede estar seguro, pero esa forma de presentarlo le quita valor al hecho.

Matar un perro y un cobarde no es difícil, no hay nada heroico en eso, tampoco mucho riesgo ni nada parecido.

Creo que hubiera sido mejor decir “después de un peligroso acercamiento, en territorio dominado por el enemigo, nuestros valientes comandos encontraron fiera resistencia, balas llovían de todas partes. Finalmente, cuando nuestros hombres lograron acorralarlo en un túnel sin salida, al Bagdadi intentó matarlos detonando un chaleco cargado de explosivos.

Nuestra gente está entrenada para esas situaciones y tuvo tiempo de reaccionar y ponerse a salvo”.
Creo que eso hubiera sido mejor.

Poner al enemigo como un perro y un cobarde le resta valor al acto y, además, quizá motive a pelear con mayor furia a los fanáticos del ISIS.

Por otra parte, luego de calificar al enemigo como un perro, inmediatamente alabó la actuación del perro “Conan”, un animal adiestrado por el ejército norteamericano para el combate, no hay algo contradictorio en eso?

La capacidad histriónica del presidente Trump es grande y obviamente tiene gran efecto en algunas personas, generalmente su “seguidores duros”, quienes de todas maneras alabarán cualquier cosa que diga, pero no estoy seguro de cómo le vaya con la gente de una mediana preparación académica y, hay que decirlo, con algo de sentido común.

Decía Churchill que los políticos debían estudiar mucho, especialmente historia, pues con ella se puede predecir el futuro.

La forma de hablar y gesticular de Trump me recuerda mucho a la del dictador italiano del siglo pasado Benito Mussolini. (Que conste, yo no había nacido, pero algo he estudiado sobre el asunto).

Es más, las dos carreras tienen cierto paralelo.

Mussolini era un prestigioso periodista, fundador del movimiento fascista que llegó a Primer Ministro debido a la popularidad de sus escritos y la forma poco tradicional de sus comunicaciones.

Trump se hizo conocido conduciendo el programa de televisión El Aprendiz.

Mussolini ofrecía “Volver a la grandeza de los tiempos de la antigua Roma”, Trump “Volver a hacer a los Estados Unidos grande de nuevo”.

Mussolini no tardó mucho en proclamarse dictador y luego en llevar a su país a una guerra con Etiopía, tan fácil de ganar como inexplicable.

Trump ha tratado de desestabilizar las instituciones, criticando duramente el sistema judicial, a la Agencia Central de Inteligencia, al alto mando del Ejército y a todo el que le entra en gana, mintiendo mucho en el camino, algo así como el equivalente democrático de una dictadura.

No hay que olvidar que Trump alabó el nombramiento como presidente vitalicio del mandatario chino Xi Jinping, ningún demócrata podría aprobar eso. Le gustaría quedarse para siempre a Trump?

Si le interesa la historia, le invito a que busque algunos de los discursos de Mussolini, están casi todos en YouTube, se dará cuenta de que ambos son muy similares, hasta en el cabello.

Mussolini era calvo, Trump también, aunque lo disimula un poco dejándose crecer exageradamente las patillas y redirigiendo su pelo hacia las áreas pelonas (algunos llaman a eso pedir prestado).

Mussolini fue fusilado por partisanos italianos, su cadáver expuesto cabeza abajo en las calles de Milán.

El final tiene que ser el mismo. Si bien es cierto en los Estados Unidos nunca van a fusilar a un presidente, con balas al menos, creo que la opinión pública y la historia lo harán tarde o temprano.

El camino de los demagogos mentirosos siempre es el mismo, aunque en su momento de gloria pudieran parecer eternos.

Histriónico: Teatral, exagerado.

Churchill: Winston, político inglés, gran orador

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