En condiciones infrahumanas y algunas veces hasta dentro de cuevas, agentes de la Unidad Antisecuestros rescatan a víctimas secuestradas por bandas organizadas para obtener su fin último: cobrar el rescate, sin importarles la vida de la gente a quienes incluso, llegan a mutilar.
Este año, durante una operación en la zona norte, en las faldas de la cordillera de El Merendón fue escondida con todo y vehículo, una de las víctimas de secuestro. Los criminales abrieron un agujero y camuflaron con todo y su vehículo al secuestrado, quien pereció a manos de la banda.
De acuerdo con el grupo de la Unidad Nacional Antisecuestro (UNAS), de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), las bandas han incrementado sus acciones criminales para hacer sufrir al secuestrado e, incluso, mutilarlo, con un ensañamiento que solo se puede comparar al estilo de “Los Zetas”, de México.
También hay otro caso revelador, el de un joven que fue llevado a una montaña de la zona de Santa Bárbara, donde abrieron un agujero profundo, donde lo mantuvieron todo el tiempo que estuvo en poder de sus plagiarios.
Este caso tuvo un final feliz, ya que en una operación de rescate lograron hallarlo con vida y el joven fue devuelto sano y salvo a sus familiares.

CIFRAS DEL CRIMEN
La información correspondiente al 2014, 2015, 2016, 2017 y 2018, según la base de datos, a nivel nacional, de la Unidad Nacional Antisecuestro, al menos 79 personas fueron secuestradas en el 2014, de las cuales 39 fueron liberadas por negociación y presión policial. Cinco murieron en cautiverio, 34 fueron rescatadas ese mismo año.
En relación a los grupos que operan cometiendo ese grave delito, que muchas veces no trasciende, ni siquiera en los medios de comunicación, 103 personas fueron detenidas, de las cuales 57 fueron imputadas por delito de secuestro para un 55 por ciento de los capturados, mientras que a 46 (un 44%) los acusaron por otros ilícitos ligados al secuestro.
Con los rescates e intervenciones de la unidad especial, evitaron el pago de 233 millones de 239 millones 882 mil lempiras exigidos por las bandas.


UN “BAJÓN” SE EXPERIMENTÓ
Al menos, 40 personas fueron secuestradas en el 2015, de las cuales 28 fueron rescatadas, mediante negociación y presión policial, se obtuvo la liberación de nueve y tres fallecieron en poder de los plagiarios.
De esta forma, la UNAS pudo evitar el pago de 81 millones de lempiras ese año a los integrantes de las bandas, 69 fueron capturados, de los cuales 49 resultaron acusados del delito de secuestro y uno fue condenado por ese delito.

Mientras que en el 2016, 22 personas fueron víctimas del delito de secuestro, de las cuales 18 fueron rescatadas o sea, el 82 por ciento; tres fueron liberadas mediante negociación y presión policial, en el sector donde se encontraban cautivas y una falleció en poder de los captores.
A nivel de detenciones, la fuerza antisecuestros de la DPI capturó a 64 personas, 53 de ellas están ante los tribunales, como responsables del delito de secuestro y tres por secuestro agravado o sea que el 87 por ciento de los miembros de las bandas fueron llevados a la justicia.
Y evitaron el pago de 54 millones de lempiras.

Para el 2017, fueron secuestradas 33 personas, pero apenas 28 casos fueron registrados en las estadísticas. La unidad especial rescató a 21 personas, liberaron mediante negociación y presión policial a nueve que estaban cautivas y tres fallecieron.
Mediante la intervención del equipo especial lograron evitar el pago de 123 millones de lempiras exigidos por los secuestradores. Además, capturaron a 35 personas que terminaron acusadas del delito de secuestro. En 26 casos hubo juicio y 34 resultaron condenadas.

La embajada de Estados Unidos es una de las patrocinadoras de la Unidad Nacional Antisecuestros de la DPI, que inició labores en el 2013, cuando se comenzó la primera fase de reclutamiento y certificación del personal, que fue capacitado en diferentes áreas con el objetivo de formar un grupo especial para enfrentar ese delito.
La unidad comenzó a operar en el 2014 y a la fecha ha atendido 205 casos, de los cuales 124 víctimas fueron rescatadas, 62 liberadas mediante negociación y presión policial, y 16 perdieron la vida en manos de sus captores.
A nivel de secuestradores, la Policía registra 325 capturados, de los cuales 246 están acusados por el delito de secuestro y 79 por otros delitos. La UNAS logró evitar el pago de 599 millones 334 mil 305 de la cuantía exigida de 631 millones 873 mil 625 lempiras.
Se registra que 112 personas fueron sentenciadas por secuestro en 61 juicios, pero aún hay un gran reto, que es el de condenar a quienes están en juicio oral y público en los tribunales de la República.