BCH revisarían a la baja su Tasa de Política Monetaria

La Comisión de Operaciones de Mercado Abierto (COMA) del Banco Central de Honduras (BCH) revisaría hoy a la baja la Tasa de Política Monetaria (TPM), en un intento de reducir el interés bancario que impulsen la Nueva Ley de Alivio de Deudas, pero considerando condiciones económicas y perspectivas más recientes a nivel interno y externo.

El presidente del BCH, Wilfredo Cerrato, adelantó que en las próximas horas emitiría cual fue la decisión final sobre política monetaria.

“La inflacion disminuye tenemos margen de revisar la política monetaria en cuanto a liquidez y puedo decirlo con todo respeto al directorio, que no vemos ninguna probabilidad de que suba la TPM”, indicó Cerrato.

La Tasa de Política Monetario es la tasa que utiliza el BCH para señalizar su postura de política monetaria. Ese indicador se ha mantenido en 5.75 por ciento, los agentes económicos están pendientes de conocer en cuanto se reducirá en el contexto de las medidas de política del BCH en cumplimiento a su objetivo primordial, establecido en el Artículo 2 de su Ley.

Una TPM mayor implica un costo de fondeo más alto para bancos e instituciones financieras. Este costo más alto se transmite a otras tasas a distintos plazos, como créditos de consumo, hipotecarios y comerciales, afectando directamente a los clientes, explicaron por su parte, economistas.

Con la Ley de Consolidación de Deudas publicada en el Diario Oficial “La Gaceta”, pero que será aprovechada una vez aprobado su reglamento, se espera que los bancos y cooperativas concedan tasas de interés y plazos de pago que estimen convenientes, conforme a sus políticas y condiciones internas.

El comisionado del Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), Evasio Agustín Asencio, confió que “con la Ley de Alivio de Deudas esperamos que el sistema bancario, sistemas de pensiones y sistema cooperativo saque productos con tasas y anden debajo del que ahora prestan los fondos de pensiones”.

DATOS
La política monetaria es el onjunto de medidas de la autoridad monetaria, cuyo objetivo principal es conseguir la estabilidad del valor del dinero y evitar desequilibrios prolongados en la balanza de pagos.

Se concentra en el manejo de la cantidad de dinero y de las condiciones financieras, como las que se refieren a tasas de interés, volúmenes de crédito, tasas de redescuento de encajes, y otras.

El Banco Central de Honduras tiene como objetivo el control inflacionario. Su política es de metas de inflación, la inflación proyectada para este año debe ser menor al 5 por ciento. Mediante la TPM, el ente rector consigue efectos en la demanda y la oferta de bienes y servicios: si es una tasa alta, cuesta más endeudarse, baja el consumo y, así, la inflación, y viceversa.