Bruce Burdett es un hombre de muchos huevos… y pollo. Cuando era niño comía muchos huevos y pollo en la casa porque su padre era galponero de una finca avícola en Inglaterra. Y como no conocía más que huevos y pollos, estudió para construir un imperio a puros huevos y, por supuesto, pollos. Así llegó a Honduras, en 1993, liderando una de las empresas referentes del rubro en la región. Ya radicado en San Pedro Sula y conocedor, desde entonces, de las cosas buenas y malas del país, ahora aspira a la presidencia de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) porque quiere, asegura, devolverle al país un poco de lo mucho que le dio. “Hoy más que nunca, Honduras requiere gente honrada”, dice este doctor en nutrición y uno de los cuatro sobrevivientes a los 11 partos de su madre.
¿Niñez solvente?
Mi padre era galponero en una granja avícola, mi madre una enfermera quien dio a luz a 11 niños, siete de los cuales murieron inmediatamente después de nacer. Una familia humilde, sin muchos recursos financieros, aunque nunca sentí que éramos pobres. ¡Comimos pollo y huevos casi todos los días!
¿Trabajó en su niñez?
Desde mis primeros recuerdos siempre trabajaba en la granja, también jugaba allá con mis hermanos. Mis padres fueron muy estrictos, nos inculcaron los valores de la honestidad, integridad, de trabajar duro y la importancia de una buena educación.
¿Qué tal fue para los estudios?
Obtuve beca para estudiar en una escuela privada de internos cuando tenía 10 años, de allá pasé a la Universidad de Reading en 1967 para estudiar Ciencias de Agricultura (salí en 1970 con honores) y me quedé tres años más para lograr un Doctorado en Nutrición. En ese tiempo la educación universitaria era casi gratis. El costo de un año fue de 200 libras esterlinas, o sea seis mil lempiras incluyendo habitación y comida.
¿Cuándo se interesó en el mundo de los negocios?
Hasta que me retiré de Cargill en 2015, siempre trabajé para una u otra compañía, solo después de eso formé mis propias compañías aquí en Honduras.
¿Cuál es la clave del éxito empresarial?
Sin ninguna duda, la gente. Con la gente correcta, bien motivada y bien capacitada todo es posible. El truco es elegir a los mejores disponibles inicialmente, darles objetivos claros, asegurar que tienen todas las herramientas para cumplir su trabajo efectivamente y después dejarlos trabajar.
¿Trabajó para una empresa en particular o su propio negocio?
Yo tuve la suerte de trabajar 30 años para Cargill, una compañía familiar fundada en 1865, con valores envidiables que se vivían todos los días, y operado muy profesionalmente. Por ser privada, siempre les ocupaba los resultados de largo plazo, logrando hacer las cosas bien y no les preocupaba necesariamente los resultados de corto plazo (no tienen la presión de un precio de sus acciones en la Bolsa).
¿Por qué se radicó en San Pedro Sula?
Llegué a San Pedro Sula a finales de 1993 cuando Cargill me pidió tomar la posición de presidente de Cargill Centroamérica. Como lo dije anteriormente, invertí en la zona norte de Honduras en el sector avícola y en el área de logística y seguridad, cuando ya me retiré en el 2015. Mis dos granjas avícolas se ubican en Santa Cruz de Yojoa y una compañía de logística y seguridad que opera en todo el país.
¿Cómo ha cambiado SPS a la que usted conoció desde siempre?
Mi primera visita a San Pedro Sula fue en 1990 para conocer el negocio de Cargill con Alcon. Casi todas las calles eran de tierra, solo había un par de semáforos en toda la ciudad. Cuando llegué a vivir en 1993, estaba terminando el período de “Tito” Guillén como alcalde y estaba comenzando a mostrar los beneficios de su visión y el gran plan de desarrollo de la ciudad. Desafortunadamente, después fui tes-tigo de cómo los siguientes alcaldes no hicieron casi nada para el bien de los sampedranos y la ciudad se estancó durante unos 20 años.
¿Y con Calidonio?
Ahora con Armando Calidonio se ve que la ciudad va por buen rumbo, con un plan estratégico bien pensado y ejecutando las obras necesarias para que los objetivos estratégicos se logren, sumado a las inversiones del sector privado, hay razones para tener optimismo en el futuro de San Pedro Sula otra vez.
¿Cómo mira el clima para la inversión en el país?
Necesitamos urgentemente más inversión en el país, para crear más empleo y para combatir la pobreza que existe. Desafortunadamente, el clima actual no es muy propicio para la inversión. Nuestra atractividad comparada con otros países no es muy alta y ha empeorado en los últimos años. Para corregir eso necesitamos acciones urgentes para mejor el Estado de Derecho, Simplificación Administrativa y una Política Tributaria Competitiva que son los tres pilares que hemos estado promoviendo en la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés.
¿Qué opinión tiene sobre las estrategias de reducción de la pobreza y la lucha contra la corrupción?
He aprendido a través de mi carrera que hay que juzgar las estrategias por los resultados que se obtengan. La pobreza no se ha reducido en muchos años, tampoco se ve reducción en el nivel de corrupción en toda la sociedad.
¿Y los impuestos?
Ya tenemos una administración tributaria más efectiva para recaudar impuestos, pero no hemos visto los beneficios que deberíamos esperar en las áreas claves como salud, educación, y seguridad en nuestras comunidades.
¿A qué sector le afecta más la carga tributaria?
El área que más sufre son las Mipymes, que además de todos los obstáculos mencionados, también han sufrido incrementos salvajes en sus costos, especialmente en la electricidad. Es admirable que, enfrentando tantos obstáculos, hemos tenido éxitos en el desarrollo de emprendedores, a través de iniciativas como, el “Bazar del Sábado” y otras que han permitido, miles de emprendedores comenzar sus negocios aún con un ambiente difícil.
¿De izquierda o de derecha?
Se habla mucho de izquierda y de derecha, socialismo y capitalismo, pero realmente estos son términos viejos que casi no se aplican en el mundo actual.
¿Tiene algún modelo ideal?
En realidad, las alternativas de hoy son de vivir en una sociedad donde todos seamos iguales bajo la ley o en una sociedad dominada por una argolla de poca gente poderosa (esencialmente una dictadura, o de la izquierda o de la derecha). Los países más exitosos en términos de riqueza, educación, oportunidades, salud, longevidad, felicidad y de bienestar social son aquellos que han optado por lo primero que le menciono.
¿Tiene un comentario sobre el gobierno y sus políticas para generar riqueza, empleo y bienestar social?
Como mencioné anteriormente, he aprendido a juzgar por resultados, los resultados hablan por ellos mismos.
¿Por qué quiere ser presidente de la CCIC?
He tenido mucha suerte en mi vida y especialmente los últimos 20 años que trabajé para Cargill en la región me traía mucha felicidad. Siempre seré agradecido por todo lo que me ha dado y mostrado de Honduras. Por eso cuando me retiré de Cargill decidí quedarme en Honduras con la intención de dar algo de regreso al país que me ha dado tanto.
¿Tiene participación en negocios?
He invertido aquí, he formado mis propios negocios; participo en varias juntas, también me he involucrado en diferentes fundaciones y he participado los últimos cuatro años en la Junta Directiva de la CCIC.
¿Qué ofrece sí llega a presidir la CCIC?
Quiero ofrecer mis experiencias y habilidades a los socios de la CCIC como presidente, fundamentalmente para lograr dos objetivos claves: primero, seguir la gran iniciativa y trabajo de Jorge Faraj y su equipo en crear y desarrollar el “Bazar del Sábado”; es esencial que esa iniciativa siga creciendo y que no se pierda porque beneficia a centenares de emprendedores. Segundo, también, quiero luchar para crear más unidad entre todos los empresarios del país, para que hablemos con una solo voz y presentemos un esfuerzo unido y fuerte para lograr los cambios necesarios para que Honduras pueda crecer y ofrecer más empleos, crear más riqueza y reducir la pobreza.
Históricamente, la CCIC ha estado en manos del mismo círculo empresarial, solo se rotan, ¿Es usted de ese mismo círculo?
Creo que la CCIC actual es diferente a la del pasado, prueba de ello es la gran apertura que hay para la pequeña empresa. Creo que sus posiciones representan claramente los deseos y creencias de la gran mayoría de su membresía y también de los hondureños que desean un país con desarrollo económico y social.
¿Cuál es su propuesta de gobierno en la CCIC?
Mi propuesta sería continuar representando a la membresía con una Junta Directiva, que también represente a todo el gremio sin importar su tamaño, contribuyendo para que haya condiciones para la inversión en el marco del Estado de Derecho, donde se respeten las leyes, como lo indica la misión de la organización.
¿Cómo evalúa los alcaldes que ha tenido San Pedro Sula?
Como lo dije anteriormente, la ciudad estuvo estancada por 20 años.
¿Qué criterios le merece la clase política hondureña en general a las puertas de un nuevo proceso electoral, reformas y campañas prematuras?
Sencillamente deben pensar en el bien común antes de cualquier interés particular o de partido. Hoy más que nunca Honduras necesita desesperadamente gente honrada, que actúen como estadistas para crear los cambios necesarios para tener un país más justo y que sea gobernado por verdaderos representantes del pueblo.
