La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades hondureñas están por terminar la primera revisión del Acuerdo Stand By de 24 meses y suscrito en mayo para rescatar el sector eléctrico del país.
Los economistas del organismo arribaron el lunes de la semana anterior y se reunieron con los empresarios del norte, al siguiente día revisaron las cifras macroeconómicas con los titulares de Finanzas, administración tributaria, Banco Central y el regulador de la banca.
Seguidamente, se sentaron con las autoridades del sector energía, la cúpula empresarial, generadores privados, el martes pasado se reunieron con los diputados de la comisión de energía del Congreso Nacional.
Mañana estarían regresando a Washington y emitirían un comunicado donde dejarán plasmados los avances encontrados en el sector eléctrico y la economía que atraviesa un ciclo de crecimiento bajo por factores internos y externos.
Años atrás el FMI llegada y recogía los puntos de vista de otros sectores, reclamó el economista del Fosdeh, Ismael Zepeda, que se queja porque ahora la misión solo se reúne con el gobierno y empresarios.
“Los interlocutores del gobierno han incidido en cierta medida para que no se escuche a algunos sectores de la sociedad civil. Más a los especializados en temas fiscales y monetarios”.
“Eso se ha visto en las últimas visitas durante los dos últimos acuerdos firmados, no somos tomados en cuenta. También los gremios, los sindicatos o los especialistas. Es más, ni siquiera los partidos políticos que no son gobierno son tomados en cuenta”.
Zepeda comentó que antes todos estos sectores de la sociedad eran abordados por el FMI que implementa una agenda neoliberal con programas de ajuste estructurales que terminan afectando a los más pobres.
El entrevistado comentó que el representante permanente del organismo, Jaume Puig, de origen catalán, tampoco se deja ver, ni en actividades sociales o encuentros técnicos sobre la problemática económica hondureña. “Ni siquiera cuando se construye este acuerdo se tomaron las opiniones de sociedad civil”, añadió que para el FMI sería saludable conocer la versión de otros sectores sobre cómo se están administrando los fondos públicos, las políticas fiscales y monetarias en Honduras. (JB)