BCIE: el banco verde

Por Álvaro Sarmiento

Especialista Internacional
en Comercio y Aduanas

Seguramente el título de esta columna le sugiere que el Banco Centroamericano de Integración Económica BCIE, con sede en Tegucigalpa está por cambiar sus colores oficiales, su bandera, escudo del tradicional azul/blanco al verde, bueno, tal vez no es una mala idea, una nueva etapa y visión institucional, podría y debería reflejarse en el cambio exterior, un nuevo look.

Aunque el presidente ejecutivo, sea fanático del club deportivo Marathón, o de mi recordado deportivo Cali, no es razón suficiente para pintar al BCIE de verde. Me refiero a las últimas noticias sobre este tema.

En primer lugar, la reciente emisión de 375 millones de dólares en bonos verdes globales, concretamente como informó LA TRIBUNA “El presidente ejecutivo del BCIE, Dr. Dante Mossi, explicó que la emisión de bonos verdes se realiza dentro de un marco muy estricto de calidad y son destinados en “proyectos amigables” con el ambiente. Entre esos programas, mencionó la red eléctrica de Costa Rica, además de campos de energía solar y campos de energía eólica. Destacó que “lo importante de todo” es que la tasa de interés es muy baja, es decir al 2.7%. “Deseamos transferir estos préstamos a la región a fin de financiar nuevos proyectos que sean amigables con el ambiente”, subrayó el funcionario.

El propio BCIE lo twitteó “Los recursos del bono verde se utilizarán para financiar o refinanciar proyectos y activos verdes elegibles según el marco de bonos verdes del BCIE, apoyando a sectores estratégicos con fuertes contribuciones a la transición de Centroamérica hacia economías bajas en carbono, incluyendo el uso sustentable de la tierra, las energías renovables, el manejo sostenible del agua y el transporte limpio, entre otros”.

En segundo lugar, y seguramente relacionado con los bonos verdes, la aprobación de un financiamiento por US$550 millones para participar en el financiamiento de la construcción del tren eléctrico de pasajeros en el gran área metropolitana de San José, Costa Rica, un proyecto que alcanzará un costo aproximado de 1,300 millones de dólares, y que se espera reduzca la emisión de carbono y mejore la calidad del aire y vida de los habitantes en la zona central tica. Todavía habría que esperar la aprobación del financiamiento por parte de la Asamblea Legislativa en ese país, algo complejo, pero el primer esfuerzo ya está hecho.

En tercer lugar, el diseño del marco de evaluación de impacto de la Iniciativa de Inversiones Productivas para la Adaptación al Cambio Climático – Programa CAMBio II- , de manera conjunta con el Fondo Verde del Clima (FVC), esto con el fin de homologar y armonizar el Sistema de Evaluación de Impacto en el Desarrollo (SEID) del BCIE. En otras palabras, se busca contar con una “varas de medir” aceptada internacionalmente para determinar la relación causal entre los proyectos financiados y el impacto en temas ambientales.

Para terminar y tal vez más simbólico pero no menos importante, el primer lugar del concurso Call for Papers 2019, con SIECA y SG/SICA titulado “Diagnóstico del Estado Actual de las Políticas Centroamericanas ante el Cambio Climático” de Mauricio Flores ,¡felicitaciones!

Señales claras que el BCIE está tornando verde Hulk o tal vez Grinch, da igual. Si esta columna empuja a cambiar la imagen institucional, que bueno.

<[email protected]