Posición del sector privado

Por J. E. Mejía Uclés

El Consejo Hondureño de la Empresa Privada, preocupado por la actual situación que vive el país, ha realizado una sesuda reflexión sobre lo que atañe a los aspectos sociales, económicos y políticos que vive el país, y que, requieren de la inmediata y certera atención por parte de la sociedad hondureña, para poder con ello encaminarnos nuevamente por la ruta de la paz, el crecimiento económico, la generación de empleo, la transparencia y la confianza en las instituciones gubernamentales.

Reconocemos que entre las causas que influyen en la situación actual, se encuentra el deterioro de la institucionalidad pública y la seguridad jurídica, con el desprestigio de toda la clase política y la pérdida de confianza y credibilidad en la administración del Eestado. Una criminalidad extendida que involucra a las personas e instituciones, fortaleciendo el deterioro institucional, la corrupción, la impunidad y la anarquía. No construimos diálogos políticos y sociales, más al contrario, se aumentan los presupuestos, sin que los indicadores económicos del desarrollo crezcan y más al contrario permanecen estancados, o se deterioran por la pésima administración de los mismos.

El rezago de una educación de calidad, salud pública, seguridad alimentaria y acceso a los servicios básicos de agua, saneamiento, energía eléctrica, vivienda y financiamiento, se agravan por los altos niveles de desempleo, subempleo, protestas, inseguridad, confrontaciones sociales. La combinación de todos estos males y la falta de oportunidad han incrementado la migración hacia otros países, perdiendo Honduras el talento humano. Es necesaria, una transición a una democracia más pura, que no sea sui generis que redunde en el fraude, que seamos conscientes de ello. Una democracia asentada en un sistema de normas e instituciones de libertades y derechos, de equilibrios y controles entre los poderes del Estado. Recuperar, la legitimidad de la democracia, que nadie discute.

Mantener la paz social, vivir con prosperidad y seguridad ciudadana, con justicia en los tribunales de la República. La separación real de los poderes en que descansa el estado de derecho. Una democracia estable, representativa y participativa. Se regularice el crecimiento económico, crezca el empleo y se pueda abatir la pobreza y las migraciones.

El respeto a la Constitución política y las leyes que de ella derivan, el derecho a la protesta pacífica, la eliminación del intervencionismo estatal en las actividades productivas que corresponden a la libre empresa, a la propiedad privada y seguridad jurídica, es indispensable para asegurar el crecimiento económico, generar empleos y estimular la inversión.

El COHEP, rechaza contundentemente, la corrupción, la discrecionalidad, el abuso de autoridad, la falta de transparencia, las trabas administrativas en las instituciones gubernamentales y la falta de interés de la clase política por resolver los verdaderos problemas del país, más interesados en privilegiar sus intereses personales o partidarios. Estas propuestas se inspiran en el ánimo de contribuir a proponer las condiciones mínimas indispensables para lograr un “acuerdo de gobernabilidad y democracia” compartido por todos los ciudadanos hondureños.

Hondurreños, somos todos!
¡Déjennos trabajar!

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