La emisión de un nuevo billete con una denominación de 200 lempiras está en curso, vendrá a facilitar las transacciones comerciales y se prevé que a mediados del 2021 entre a la economía hondureña con alrededor de 50 millones de unidades.
Banco Central de Honduras (BCH) hizo el anuncio la semana anterior y especificó que se trata de una emisión permanente que llevará impresos lugares representativos para celebrar los 200 años de independencia patria el 15 de septiembre del 2021.
La noticia ha despertado una serie de opiniones y sugerencias en materia económica y del tipo diseño. Uno de los temores es que se preste para más devaluación de la moneda, pero el presidente del BCH, Wilfredo Cerrato, llamó a la calma ayer, pues vendrá a “facilitar las transacciones de pago”, dijo.
Recordó que en el pasado inmediato, se mencionó que el lempira de resbalaría hasta un 7 por ciento, sin embargo, en la práctica el deslizamiento de la moneda hondureña frente al dólar “americano”, de enero a la fecha ronda 1.18 por ciento.
El cronograma de emisión del nuevo billete tardará hasta mediados del año del bicentenario de la independencia centroamericana del reino de España.
Mientras “la licitación habla de 50 millones de piezas y deberá haber una primera entrega antes que finalice el semetre del 2021 para cumplir con los requerimientos legales y pueda introducirse dicho billete en la economía”, explico´el presidente del BCH.
El costo de la emisión dependerá de las ofertas que hagan las compañías internacionales, pero el antecedente más cercano es el valor unitario de un billete con denominación de 500 lempiras, que anda por alrededor de 94 centavos cada uno, sostuvo el funcionario.
El expresidente del organismo, Hugo Noé Pino, considera que esta decisión está acompañada por un estudio de las necesidades de la economía hondureña. Por lo tanto, “yo en este caso, confío que esa emisión monetaria está basada en un riguroso estudio técnico”.
“Pero no deja de llamarme la atención el aviso con tanta anticipación, de todas maneras, conociendo el personal del Banco, la carrera profesional que se tiene, yo estoy seguro que esa emisión obedece a requerimientos de carácter de la economía nacional”, apuntó Pino.
Descartó que se trate de un proceso inflacionario, no obstante, lo que “refleja es una pérdida de capacidad adquisitiva del pasado que se ha acumulado y por lo tanto, ahora requiere una nueva denominación”.
Asimismo, “el impacto económico es neutro, eso quiere decir, que en algunos momentos va a facilitar las transacciones comerciales y de pago que se hacen en la economía nacional”. Explicó que la salida al mercado de un nuevo billete, por lo general, está precedido por solicitudes de los agentes económicos como la banca, la industria o el comercio. (JB)