Con armas y drogas atrapan cinco pandilleros

Cinco miembros de dos estructuras de asociación ilícita fueron capturados ayer portando armas y drogas, como resultado de las operaciones desarrolladas por la Fuerza Nacional AntiMaras y Pandillas (FNAMP) en la capital.

Las capturas de miembros de la pandilla 18 y la “Mara Salvatrucha” (MS-13), ocurrieron en dos operaciones diferentes efectuadas en Tegucigalpa y Comayagüela.

La primera detención fue a inmediaciones del bulevar “Morazán”, donde resultaron aprehendidos Roger Emelenio Espinoza Berrío, alias «El Viejo» y Carlos Gabriel Orellana Sánchez.

A estos miembros activos de la Mara Salvatruchas les decomisaron dos pistolas automáticas y droga para ser distribuida al “narcomenudeo”.

Ambos fueron capturados por el delito de portación ilegal de armas de fuego de uso comercial, posesión y tráfico ilícito de droga.

Según información proporcionada por los agentes, los individuos son altamente peligrosos y “El Viejo» posee antecedentes por el delito de intento de homicidio en San Pedro Sula, Cortés.

MÁS DETENIDOS

Simultáneamente otro equipo de los antipandillas se movilizó a la colonia Buenas Nuevas, ubicada al norte de la capital, cerca de la zona de Cerro Grande. Los detenidos son Óscar Ariel Girón Salmerón (20), alias «El Canabis»; Jonathan Roberto Izcano, (24), “El Hiperactivo», y un menor de 17 años conocido como «El Chichón».

En el bulevar “Morazán”, los agentes antipandillas procedieron a arrestar a dos de los presuntos miembros de la Mara Salvatrucha.

Al momento de la detención les decomisaron un fusil AK-47 y una pistola calibre 9 milímetros, más un paquete con marihuana y dinero en efectivo producto de la extorsión.

Asimismo, les incautaron cuatro teléfonos celulares que, según los miembros de antimaras y pandillas, eran utilizados para realizar las llamadas extorsivas mediante amenazas a muerte a sus víctimas si no cumplían con entregar el dinero exigido.

Autoridades de antimaras y pandillas informaron que estos individuos se dedicaban a realizar el cobro de la extorsión en una gran mayoría de colonias de la capital.

De estos pandilleros también eran víctimas las empresas del transporte, tanto urbano como interurbano, que operan en Tegucigalpa y Comayagüela.