Informe de ADEN: Honduras sigue con nivel bajo en competitividad en Latinoamérica

Honduras mantiene la décimo cuarta posición en el ranquin competitividad e índice de capital humano, evidenciando un nivel bajo en el contexto de una medición desarrollada en 18 países de América Latina por el Instituto de Competitividad ADEN.

El país se ha mantenido en ese puesto desde las dos mediciones anteriores, a pesar de la reducción observada en su puntaje, pasando de 59.8 a 58.9 puntos, sobre un máximo posible de 100 puntos.

A lo largo de los últimos años, si bien con oscilaciones, se observa una leve tendencia decreciente, que ha llevado a que su actual puntaje se encuentre algo por debajo de los registros de 2011, de acuerdo con ADEN.

A fin de detectar áreas de fortaleza y de debilidad competitiva, es adecuado observar la desagregación por aspecto, poniendo atención al puntaje del país en cada uno de ellos en relación al resto de los países analizados.

El nivel competitivo de Honduras es en general bajo, pero a la vez es dispar cuando se lo analiza por aspecto. Es medianamente positivo lo que sucede en expectativas de la población, competencia en los mercados y eficiencia en las relaciones laborales, rubros en los cuales el país se ubica cerca del promedio regional y los cuales pueden señalarse como áreas de fortaleza competitiva (aunque moderada).

Sin embargo, en aspectos como cobertura de necesidades básicas, infraestructura, salud y educación, la situación no es buena y el país está por debajo de los estándares regionales y muy alejado de los líderes, por lo que deben considerarse áreas de debilidad competitiva manifiesta en las cuales es necesario trabajar con intensidad hacia el futuro.

Respecto de la evolución desagregada por aspectos que el país ha mostrado desde 2012 hasta la fecha (a fin de proveer una visión dinámica de un período amplio como son siete años), se han observado avances en estabilidad económica y expectativas de la población, pero al mismo tiempo se observan retrocesos importantes en algunas de las áreas restantes, en particular cobertura de necesidades básicas y acceso a la tecnología.