Por Carolina Alduvín
El cambio climático es la cuestión que define nuestra era y ahora es el momento decisivo para hacer algo al respecto. Todavía hay tiempo para luchar contra el cambio climático, pero requerirá un esfuerzo sin precedentes por parte de todos los sectores de la sociedad. El Acuerdo de París, suscrito en 2015, es un documento largo y retórico que, para efectos prácticos, podemos resumir en acciones concretas y dejar a las Naciones Unidas con sus documentos para los que viven de elaborarlos, transcribirlos y traducirlos. La Cumbre Acción Climática 2019 ha tenido lugar el 23 de septiembre, junto a eventos controversiales como una Huelga por el Cambio Climático encabezada por una adolescente y la resistencia de una gran potencia a firmar los acuerdos.
La instancia burocrática internacional se centra en 9 áreas de acción, lideradas por 19 países: 1. Mitigación de los efectos. 2. Impulsores sociales y políticos. 3. Movilización pública y de la juventud. 4.Transición energética. 5. Transición industrial. 6. Infraestructura, acción local y en ciudades. 7. Medidas basadas en la naturaleza. 8. Resiliencia y adaptación y 9. Financiación climática y fijación de carbono.
Se han encargado respectivamente a países como 1. Chile, 2. Perú y España, 3. Islas Marshall e Irlanda, 4.
Dinamarca y Etiopía, 5. India y Suecia, 6. Turquía y Kenia, 7. China y Nueva Zelanda, 8. Egipto y Reino Unido y 9.
Francia, Jamaica y Qatar. Todos con apoyo de organismos internacionales, fundaciones y asociaciones de empresarios. Traduciendo las acciones cotidianas que como personas o familias podemos realizar, tenemos:
1. Disminuir nuestro consumo de carnes y lácteos.
2. Volver a la sana costumbre de usar pañales de tela.
3. Eliminar todo tipo de utensilios desechables.
4. Adiós a los envases de plástico de un solo uso en nuestras vidas.
5. Portar un termo o botella de acero inoxidable a todas partes, no más botellas de plástico.
6. Llevar sus propias bolsas de plástico al supermercado y las pulperías.
7. Rechazar todos los condimentos en sobres de plástico en las comidas rápidas.
8. Llevar a reciclar su ropa, en varios grandes almacenes lo hacen.
9. En fiestas y eventos, rentar manteles, loza, cristalería y cubiertos, cero desechables.
10. En decoración, adiós a globos y recuerditos inútiles de plástico.
11. Evitar los productos de palma africana, como aceites, leche condensada y crema de avellanas, entre otros, lea los ingredientes y rechace los que los contengan.
12. Hacer abono para plantas con los desechos orgánicos de la cocina, el famoso compost.
13. No haga frituras, ensucia su cocina y contamina el agua.
14. Adiós parrilladas, el carbón se hace con árboles talados.
15. Para revertir la catástrofe climática es preciso sembrar 2 millones de árboles al día. Plantar uno cada mes es una razonable meta individual.
16. Analizar cada producto utilizado a lo largo del día y pensar cómo sustituirlo con otro más amigable para el ambiente.
17. Si estas medidas parecen exageradas, pensemos que es la única forma de salvar y preservar el planeta, es el único hogar que tenemos. Podemos ir aplicándolas gradualmente y entre todos haremos la diferencia.