Tiranos cazamoscas, los depredadores de la jungla de concreto

Sobrevuelan irrumpiendo en el bullicioso espacio de las ciudades con acrobacias, elevándose rápidamente para luego lanzarse en picada contra su presa. Estos son los Tyrannus melancholicus o Tropical kingbir, estas aves tienen varios nombres populares, que van de acuerdo a la región que habitan, entre ellos: Tirano griton, cazamoscas tropical, tiranos cazamoscas, chilero, piturría, pecho amarillo, entre otros.

Desde que el hombre aparece en el planeta y se establece en grupos o poblados, varios animales silvestres se fueron adaptando a los asentamientos humanos, debido a la comida fácil de los desechos humanos y la proliferación de plagas. Entre los depredadores de los centros urbanos están los tiranos melancólicos o cazamoscas que ayudan a controlar las cucarachas, moscas, polillas, mariposas entre otros. Nos explica Oliver Komar biólogo especialista en especies de aves.

“En los últimos 20 años las aves han aumentado en las ciudades, esto podría ser porque ahora hay más conciencia y leyes ambientales y la policía también tiene instrucciones de detener personas que están matando aves, lo que es bueno para el control de plagas en el campo y las localidades. En el caso de los Tyrannus melancholicus llegan a vivir más de 10 años, pero solo el 50 por ciento o menos logran sobrevivir su primer año de vida”. Informó Komar.

Sin importar las inclemencias del tiempo estas aves incuban sus huevos y cuidan su nido con esmero y con sus propias vidas.

Sherry Lyn Thorn más conocida como “Pilar”, es bióloga y especialista en Ornitología, fundadora de la Escuela de Bilogía de la Universidad Autónoma de Honduras y ha dedicado gran parte de su vida al estudio de las aves y a la educación ambiental, esa amplia experiencia en el estudio de las aves las comparte con nosotros para dar a conocer la taxonomía del Tropical kingbir, Tyrannus Melancholicus o cazamoscas.

Esta especie de ave mide 22 centímetros y pesa 40 gramos aproximadamente, el pecho es color amarillo y cola color café apagado y habita desde los Estados Unidos, hasta Sur América en Argentina y se encuentra desde el nivel del mar hasta los 1800 metros y es residente en todos los departamentos de Honduras, solo que en Islas de La Bahía es ocasional. Nos informa Pilar.

“La hembra y el macho son idénticos por lo que no se pueden diferenciar, construyen su nido con material vegetal, raíces, musgos, ramas pequeñas y barba de viejo o paste de cerro, la hembra pone de dos a cuatro huevos y mientras los incuba el macho le da de comer o se turna en la incubación que dura de 12 a 14 días. Una vez que los polluelos salen del cascaron, crecen entre dos y tres semanas hasta que abandonan el nido, aun así, sus padres los continúan alimentando mientras ellos aprenden las destrezas de vuelo y caza”, detalló Pilar Thorn.

Tres polluelos nacieron después de 13 días de incubación, ambos padres los alimentan con frenesí desde los primeros rayos de sol hasta que la oscuridad asoma con el anochecer.

Ambas aves tienen un plumaje rojo como cresta en la parte superior de la cabeza que muestran cuando se excitan y con agresividad defienden su nido ahuyentando aves de mayor tamaño y la pareja solo dura en la época reproductora, nos comenta Thorn

Es necesario que los humanos volteemos nuestra mirada a la naturaleza y protejamos todas aquellas especies animales y en especial a las aves que nos ayudan a polinizar, esparcir las semillas de plantas y controlar pestes dañinas tanto para los cultivos, como para bienestar en las ciudades ya que, con nuestros desechos, nosotros mismos contaminamos el ambiente y propagamos plagas que afectan nuestra salud. (Reportaje gráfico # 602: Por Mario Urrutia)

Las crías aprovechan cada llegada de los padres para hacer sus necesidades inclinándose hacia arriba y que los adultos recojan sus heces las que son arrojadas lejos del nido.
En una semana y media de haber nacido el crecimiento de las crías es notable y la alimentación va desde frutos y pequeños vertebrados, en este caso podemos apreciar siendo con moscas.
En plena acrobacia uno de los padres alimenta con una cucaracha a sus pichones de dos semanas de haber nacido, a medida van creciendo así es el tamaño de la presa para alimentarlos.
Tres semanas después las jóvenes aves han dejado el nido y aún siguen siendo alimentados mientras alcanzan sus habilidades de vuelo y aprendizaje de casería.
Como si fuesen aviones cazabombarderos, agiles y acrobáticos surcan el aire y en reducidos espacios dan captura a sus presas.