EL PARAÍSO, El Paraíso. Uno de los mejores alcaldes de esta ciudad partió a la eternidad, dejando tras de sí una estela luminosa de humildad y honestidad, como ciudadano y funcionario público, un ejemplo que enorgullece a su familia.
Edilberto Salinas Eguiguren fue forjado en las lides políticas en la década de los años 80, época del retorno al orden constitucional, junto a una pléyade de liberales que le dieron victorias al Partido Liberal durante los procesos electorales.
Una de las principales facetas en la vida de Salinas Eguiguren, fue su apego a la familia y como alcalde realizó una excelente labor por el desarrollo del municipio, especialmente en áreas de la educación y atención al mejoramiento del sistema de agua potable, como también fue un permanente gestor ante las autoridades centrales para lograr apoyo a los caficultores con el mejoramiento de carreteras a las fincas productoras del aromático.
Durante su gestión edilicia se iniciaron los trabajos de reconstrucción del actual palacio municipal, labor que fue continuada por sus sucesores también de militancia liberal. Al retirarse de la función pública, siempre se mantuvo activo en su lucha partidista y con verdadero sentimiento le tocó vivir la división de su Partido Liberal y ver el final de la secuencia de alcaldes liberales de su municipio, se indicó.
Nunca se apartó de las actividades del campo en el área de la caficultura, un esfuerzo de familia como ocurre en la mayor parte de ciudadanos de este municipio y sin ser un magnate del café mantuvo su perfil de hombre honesto.
En 1998, Salinas Eguiguren y su familia sufrieron la tragedia del huracán “Mitch”, al perder parte de las fincas y la pequeña infraestructura montada para el beneficiado de café, habiendo quedado prácticamente en la ruina, pero eso no fue obstáculo para levantarse de nuevo y luchar hasta el momento de su partida a la eternidad. (LAGM)