Por Álvaro Sarmiento
Especialista Internacional
en Comercio y Aduanas
El 16 de septiembre pasado, cerca del medio día la red de transmisión eléctrica en Centroamérica colapsó debido al disparo de una línea entre Santa Lucía y Pavana, dejando en oscuras a Honduras y Nicaragua, y durante algunos minutos con apagones locales en Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Panamá.
Esta no es la primera vez que sucede algo similar, ya en el año 2017 ocurrió un apagón regional, que dejó a Centroamérica en oscuras.
Pero ¿porqué sucede esta regionalización del problema? Desde el año 2014 se encuentra operativo un sistema regional de distribución de electricidad que nace del “Tratado Marco del Mercado Eléctrico de América Central y su primer protocolo” ratificado por los congresos nacionales desde 1998.
Lo que pretende el Tratado es crear el Mercado Eléctrico Regional (MER) es decir un séptimo mercado superpuesto sobre los seis sistemas eléctricos nacionales a través de un complejo proceso que requirió la creación de una regulación regional y diferentes instituciones, a saber: El Ente Operador Regional (EOR) responsable del despacho e intercambios de energía entre los países, el administrador del mercado; la Comisión Regional de Interconexión Eléctrica (CRIE ) ente regulador o responsable de regular las relaciones comerciales entre las instituciones públicas y privadas que se conectan al sistema y regular las tarifas .
La lógica es sencilla, los países que producen más y tienen excedentes de energía pueden exportar a los que tienen déficit a través del MER. El sistema regional SIEPAC cuenta con cerca de 1,800 kilómetros de líneas y 15 subestaciones, dos de ellas en Honduras.
Nuestro clima tropical resiente de tormentas eléctricas que afectan estos equipos y pueden causar corto circuitos, algo previsible, pero para evitar apagones se requiere contar con una infraestructura de subestaciones y aumentar la capacidad de transmisión. Más bien, la conexión regional resulta en la tabla de salvación cuando se dan este tipo de problemas.
Entonces ¿dónde está el problema? Hace algunos meses el presidente ejecutivo del BCIE, Dante Mossi, mencionó en entrevista con Prensa Libre (Guatemala) que “la línea de interconexión regional es como si fuera una autopista de cuatro carriles, pero solo tiene una calle de un carril. ¿Cuál es la tragedia que, como financista, el BCIE tiene? Que nosotros estamos ofreciendo financiamiento para resolver estos problemas” pero lo desaprovechan los países. Como ejemplo de los beneficios que podría tener la mejora de las estaciones locales”.
El BCIE ha puesto a disposición de varios gobiernos del área, financiamiento de varios cientos de millones de dólares para la inversión en más subestaciones y mejora en la capacidad de transmisión, que no ha sido tomado por los gobiernos. Posiblemente en el caso de Honduras, se quiere priorizar la solución de fondo al problema energético que se viene arrastrando desde hace décadas y que afecta sensiblemente las finanzas públicas.
Otro tema relacionado, es la discusión seria de la entrada al MER de los grandes vecinos al norte México y al sur Colombia. Ya Guatemala tiene interconexión con los estados del sur de México, pero esta no es parte de SIEPAC. Tener a estos socios es fundamental para estabilizar y hacer crecer el MER con tarifas competitivas.