El 54 por ciento de los hondureños estima que la corrupción ha aumentado en el último año, de acuerdo al Barómetro Global de la Corrupción: Latinoamérica y el Caribe 2019, divulgado ayer por Transparencia Internacional (TI).
Mientras que en el 65 por ciento de los consultados señalaron la Presidencia de la República como la institución con mayor corrupción, con un incremento de 15 por ciento en comparación con 2017 año en que se lanzó la edición anterior del estudio.
Un 56 por ciento señaló al Congreso Nacional como la segunda institución con más altos niveles de corrupción, lo que equivale a un aumento de 13 por ciento en relación al 2017 y el 51 por ciento de los hondureños consultados identificó infiltración de la corrupción entre los empleados públicos con un aumento del 13 por ciento.
El Barómetro de Corrupción Global (BCG), es la encuesta más amplia y detallada sobre las perspectivas de la ciudadanía acerca de la corrupción y sus experiencias de soborno en América Latina y el Caribe.
Los resultados del sondeo revelan que más de la mitad del total de la ciudadanía de 18 países de América Latina y el Caribe considera que la corrupción se está agudizando en su país y que los gobiernos no están tomando medidas suficientes para enfrentar este problema.
En el caso de los funcionarios de los gobiernos locales y los miembros de la Policía Nacional, los líderes religiosos y ejecutivos de la empresa privada mejoraron su imagen entre la población.
Según la encuesta en Honduras el 28 por ciento de los participantes afirmó haber pagado algún soborno por servicios públicos en los últimos 12 meses, de estos, el 37 por ciento dijo haber pagado sobornos a policías, en escuelas públicas y 20 por ciento en trámites relacionados con documentos de identidad.
La presidenta de TI, Delia Ferreira Rubio, expresó que, «muy a menudo, los presidentes, parlamentarios y otros líderes políticos actúan para favorecer sus propios intereses, a costa de los ciudadanos a cuyo servicio deberían estar”.
Añadió que «en una región donde las iniciativas contra la corrupción están cobrando impulso pese a los retrocesos recientes, la ciudadanía continúa exigiendo más y mejores resultados a sus gobiernos».
El informe de Transparencia International (TI), aborda además cómo las mujeres se ven afectadas de forma desproporcionada por la corrupción. El 17% de los hondureños consultados dijo haber sido víctima de extorsión sexual o conocer a una persona a la que se le requirieran favores sexuales a cambio de un servicio público.
El director ejecutivo de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, destacó que, «Honduras tiene que avanzar en el diseño de políticas públicas que empoderen a la ciudadanía y demuestren un compromiso serio del Gobierno y del Congreso Nacional para combatir las redes de corrupción que tanto daño le han hecho al país”.
Hernández, agregó que, “la víctima principal de la corrupción e impunidad es la sociedad hondureña, este es el momento de demostrar voluntad para provocar los cambios que tanto anhelamos».