Iker Casillas, portero del Oporto y exjugador del Real Madrid, declaró este martes que se encuentra «bien» del infarto que sufrió hace «4 meses y 23 días», una fecha que no olvida, y declaró que no habla de retirada porque no sabe qué pasará en el futuro y, el día que lo tenga claro, será «el primero en comunicarlo».