El impacto de la tendencia actual de precios del quintal de grano aromático y los efectos del cambio climático aumentaron la preocupación de productores, en el contexto de la nueva cosecha de café que uniciará el próximo martes 1 de octubre.
“Creo que este año cerraremos con una caída de 250 millones de dólares”, estimó el expresidente del Instituto Hondureño de Café (Ihcafé), Asterio Reyes.
Las exportaciones cayeron en 182 millones de dólares, 15 días antes del cierre de la cosecha 2018-2019 programado para el 30 de septiembre próximo.
“El 1 de octubre viene el año cafetero 2019-2020, realmente nos tiene preocupados porque estamos sintiendo fuertemente el impacto del cambio climático”, agregó.
De acuerdo con Reyes, en muchas zonas no ha caído suficiente lluvia, por tanto, no existe humedad para fertilizar. “Muchos tienen su fertilizante en bodegas, no pueden fertilizar porque no hay suficiente humedad para hacerlo”, insistió.
Adicionalmente, la maduración no sería uniforme y no habría llenado de grano en la planta. “Todo eso trae una serie de consecuencias, una es la desmotivación del cortador de café, quien al ver que no existe maduración uniforme, no le llama mucho la atención de ir a cortar”, previó Asterio Reyes.
Los envíos de café al mercado internacional, al pasado 15 de septiembre, sumaron 8,777 millones sacos de 46 kilogramos, una disminución del 5 por ciento comparado a los 9,240 millones sacos registrados en el mismo período del año 2017-2018.
Los contratos de venta suman un total de 9,039 millones de sacos, mostrando una disminución del 3 por ciento comparado a los 9,336 millones de sacos registrados a esta misma fecha en 2017-2018.
Mientras, el precio promedio de exportación por saco a la fecha es de 106.99 dólares comparado con el precio promedio de 2017-2018 de 121.40 existe una disminución del 12 por ciento.
El valor de las exportaciones es de 939,08 millones de dólares mostrando una disminución del 16 por ciento comparado con 1,121.78 millones en 2017- 18.