Con esto de la Policía, sí que la sociedad hondureña ha vivido una experiencia singular, creada originalmente para velar por la seguridad de las personas y de sus bienes, pero en la realidad nacional, se convirtió irónicamente en todo lo contrario, un cuerpo policial fuertemente penetrado por la delincuencia de todo tipo, que ejecutaba labores, las cuales ellos tenían que combatir, de agentes al servicio del pueblo, se convirtieron en lo contrario, en agentes que son un peligro para la sociedad misma.
Con el Registro Nacional de las Personas ocurre otro hecho, fue creado en 1984, para realizar el censo nacional, para mantenerlo actualizado, fue un organismo que desde el primer momento nació politizado, su membrecía o sus empleados eran puestos por los partidos políticos, empezando por el llamado director del mismo, esto dio origen a que se creara una terrible burocracia, excesivamente ociosa, como pocas veces vista en la realidad nacional, que devoraba en forma desconsiderada el presupuesto asignado a la misma.
Con la policía desconozco si ha existido la burocracia del Registro, pero sí, un hecho es terriblemente doloroso recordarlo, son las elevadas sumas de recursos que se han empleado en el adiestramiento de su personal, (capacitación) sin que el pueblo reciba a cambio reciprocidad por el gasto efectuado.
En estos momentos están en operaciones dos comisiones, la de la intervención de la policía y la del Registro, al parecer, la primera, la comisión policial está ejecutando un excelente trabajo. Ojalá lo siga haciendo para bien de este pueblo. Sin embargo, bueno sería que se revisara su ley orgánica, en cuanto a los beneficios sociales, pues se han asignado el pago de ciertos beneficios tal como lo establece la ley laboral, de la que no son sujetos por ser una institución de servicio y no de lucro.
Y del Registro qué decir, de una institución que se han gastado millones y millones y el objetivo para el cual se creó sigue vigente, ojalá estos señores, que van a su dirección, piensen diferente, para que los resultados sean eso: diferentes.
Pedro Zambulá Arriola
Barrio El Reparto
Tegucigalpa, M.D.C.