¡La Biblia, el hombre y la Constitución de la República!

Por Gustavo A. Milla Bermúdez

Ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo. Ese es el artífice de ser presidente.

El día más  grande para el hombre que es juramentado presidente de su patria, es un nuevo amanecer  lleno y laureado de grandeza por ver realizados sus sueños en su etapa de la vida. Ese día es cuando corona todas sus inquietudes y esperanzas, cuando es embestido con el pabellón de la patria como Presidente y Comandante en Jefe de la República. Y lo juramentan con la mano sobre la Biblia y la Constitución de la República, donde jura solemnemente y promete lealtad a la patria,  cumplir y hacer respetar las leyes.

No hay título,  medallas de oro y diamantes,  más grande que le dé el más alto honor al hombre, como ser ungido presidente de su patria.

El día de la  toma de posesión, que se desarrolla todo un acto protocolario en unión de los otros dos poderes del Estado e invitados del cuerpo diplomático acreditado en el país y los demás organismos y organizaciones, como también países amigos cooperantes para el desarrollo integral, político, económico y social. En democracia, libertad y justicia social.

Hasta allí todo camina muy bien, todo es maravilloso, hasta la hiel se vuelve dulce en ese esplendoroso día, las miradas con gran estupor, los aplausos y palabras resonantes llenas de amor.

En esa noche se aprecia todo el júbilo desbordante de pasión y alegría con el brillo intenso de las copas de champán en las manos de distinguidas damas, con diamantes que iluminan esa noche con todo su derroche, como un cielo estrellado de múltiples colores, se semeja un ARCO IRIS LLENO DE AMOR.

El primer día de gobernanza comienza a realizar, si es posible al poner en práctica lo que prometió en el discurso de toma de posesión. Primero, que va a proteger al pueblo con programas sociales y económicos, a las clases más desposeídas y desprotegidas de la sociedad, hacer programas de desarrollo en la rama de educación, abrir escuelas y bibliotecas en las diferentes ciudades del país.

Abrir fuentes de trabajo, con salarios justos y dignos para el desarrollo integral de la familia.  Abrir centros hospitalarios, y cubrir con todos los insumos necesarios en el campo de la salud, en todos los departamentos del país. En los subsiguientes programas como en el campo de la agricultura y ganadería, asimismo en viviendas para aquellos que no tienen un techo ni para escampar aguas lluvias y de los rayos del sol. También ofrece agua potable a todas las comunidades que adolecen de no tener ese preciado líquido.

Aquí comienza el viacrucis de todas sus mentiras de ofrecimientos de aquel día en el  Estadio Nacional.

Comienza a dar pasos de gigante  un hombre pequeño, para ser el único que maneja los tres poderes del Estado, como ser el Congreso Nacional, la Corte Suprema  y por supuesto la Presidencia de la República. Se da inicio de un poder absoluto, poder supremo, la democracia desaparece y solo queda la libertad a retazos, donde solo los demás funcionarios públicos quedan protegidos por el poder del que manda más. Eso es un jolgorio de cuatro años y más, es un circo de tres pistas. La danza de todos los corruptos comienza por todas las instituciones que administran el botín de la bolsa del erario público, allí meten la mano en el  Congreso Nacional todos los diferentes diputados de los partidos, tanto de derecha, de izquierda, de centro-derecha, los radicales, los mal llamados revolucionarios, los socialistas del XXI y los comunistas que están muertos pero no enterrados. Bueno, en todos los gobiernos se dan petulantes, vanidosos, orgullosos, perversos, mentirosos y malvados.

El pueblo se cansó  de tantas mentiras y tantos ladrones, que prefirieron viajar en caravanas a otras lejanas tierras donde será posible encontrar nuevos horizontes, nueva vida, con sus hijos y demás familia llenos de angustias, de dolor, de pobreza y miseria.

Pero la suerte no les ha acompañado, son despreciados, los tratan mal, son desdichados, los atropellan como seres indeseables, no tienen compasión por los pobres de las caravanas, son descomunales con todos.
En otro lado del “MURO”, donde estaban cifradas sus ilusiones y sus esperanzas, hay un malvado embravecido, envenenado por el odio, racista, enfermo de poder de su propio infierno.

¿Qué puede esperar la HUMANIDAD de un hombre narcisista con ínfulas de diablo?

Ese hombre vive en el sepulcro de su propio infierno.
Tengo hambre de luz por ver al otro lado del “muro”.

E-mail: [email protected]