Como reyes vivían “toros” de maras a costa de sus “soldados”

Muchos “toros” o líderes de las pandillas juveniles viven a costa de sus “soldados” que ejecutan las diferentes acciones delincuenciales, entre derramamiento de sangre, terror, intimidación, tráfico de drogas y cobro de impuesto de guerra a nivel nacional.

Esa conclusión surge luego de capturas efectuadas por la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (FNAMP), identificando jefes que se daban la gran vida en lujosas zonas residenciales, con sumas millonarias de dinero provenientes de extorsiones, muertes por sicariato y venta de drogas.

Mientras, los “soldados” son los que cometen crímenes y cumplen el trabajo de “mulas” en el traslado o distribución de drogas. La mayoría de cabecillas se refugiaban en reconocidas zonas residenciales para evitar ser capturados o identificados como “jefes de maras”.

Con ese dinero obtenido mediante una serie de delitos garantizan la sostenibilidad de la organización criminal que comandan desde lujosas viviendas que alquilan en colonias de clase alta. La fuerza antipandillas ha concretado capturas en sectores exclusivos como El Trapiche, Loma Verde, Country, entre otras.

Grandes lujos y con costosos automóviles, los cabecillas viven como reyes.

BARRIO POBRE

Después de nacer en un barrio pobre y crecer con escasos recursos económicos, el pandillero Carlos Alberto Álvarez Cruz (39) conocido en el bajo mundo criminal como “Cholo Houston” cambió a un estilo de vida que le permitió poseer desde automóviles lujosos, hasta animales exóticos.

Este cabecilla, según investigaciones policiales, desde hace 20 años pertenecía a la temida estructura criminal Mara Salvatrucha “MS-13”, planificando y cometido infinidad de delitos.

El imputado creció en el conflictivo barrio Las Ayestas, cerca de Los Profesores en Comayagüela, pero tras años de opulencia se había refugiado en una casa de la residencial Loma Verde, cercana a la colonia El Hogar en Tegucigalpa.

Algunos capturados tenían hasta colecciones de zapatos costosos.

La policía le decomisó más de 6.2 millones de lempiras en efectivo, cuentas bancarias, valiosas joyas, cuatro lujosos vehículos -dos de colección- y juguetes de alto costo.

“Se daba la gran vida, como cualquier millonario”, comentó un elemento de la FNAMP que participó en el seguimiento y vigilancia.

El “Cholo Houston”, era el encargado de coordinar, planificar delitos a nivel nacional, entre estos, homicidios, muertes múltiples, extorsiones a pequeña y gran escala en todo el territorio nacional.

Fue detenido y puesto nuevamente tras las rejas por un equipo especial de la Fuerza Nacional AntiMaras y Pandillas, el 13 de septiembre pasado.

Algunos cabecillas también coleccionaban animales exóticos.

 

Camuflado con “pinta” de doctor
José Modesto Reyes Silva, alias “El Yonster, se hacía pasar de médico y voluntario de un cuerpo de socorro, para no ser detenido.

Las fuerzas policiales también reportan capturas de pandilleros que aparentaban ejercer distintas profesiones, entre estas, el caso de José Modesto Reyes Silva, alias “El Yonster”, que vivía “camuflado” con “pinta” de doctor en la colonia Trejo de San Pedro Sula, departamento de Cortés.

Durante su captura, Reyes Silva, portaba un falso carnet de médico cirujano, con el cuento de que laboraba en el Hospital Mario Catarino Rivas. La falsa identificación era usada con el fin de evitar todo su historial delictivo.

Según los agentes antipandillas este cabecilla, también se había refugiado en la zona residencial, para despistar su cartel delictivo.

En la casa donde fue capturado los uniformados encontraron una serie de lujos que se daba “El Yonster”, junto a los miembros de familia.

Reyes Silva era parte de los 21 pandilleros que se fugaron en mayo del 2017 de la Penitenciaría Nacional de Támara, en el extremo norte de la periferia capitalina.

Ingresó a prisión el 8 de diciembre del 2013, acusado por los delitos de asociación ilícita y posesión ilegal de armas de fuego. Este pandillero tiene diversos tatuajes en su cuerpo.

Cabecilla de la “vieja escuela”
Su antigüedad en una de las estructuras más peligrosas del país, convirtieron a “Poison” en un “toro” de respeto por parte de los demás líderes y soldados.

En otro operativo fue atrapado Luis Wilians Izaguirre Cortés, conocido en el mundo criminal como “Poison”, a quien la Fuerza Nacional AntiMaras y Pandillas (FNAMP), lo describe como un cabecilla de la “vieja escuela”, debido a su antigüedad en las filas de la pandilla 18.

Izaguirre Cortés, detenido en septiembre pasado en la colonia 14 de Marzo de Comayagüela, sería responsable de los delitos de extorsión, asociación ilícita, portación ilegal de armas y venta de drogas. Al momento de su captura se le decomisó dos armas de fuego y una granada de fragmentación.

Ni para el “purito” de yerba
Los denominados “soldados” viven en colonias marginales.

En contraste, los miembros comunes de pandillas, denominados “soldados” solo caminan para el “purito” diario, sin permiso de tocar un tan solo “cinco” del dinero destinado para la “mara” o “barrio”.

Los “soldados” son los que a diario, se “asolean”, arriesgan sus vidas y corren el riesgo de ser capturados en el cumplimiento de órdenes encomendadas por los cabecillas.

En medio de esa intimidación hacia los miembros normales, si por cualquier situación se pierde dinero “sagrado” de la pandilla, ese error se paga con la muerte.

Cada vez que la Fuerza Nacional AntiMara y Pandillas captura a los cabecillas, rápidamente la organización, pierde balance en su grado de operaciones, viéndose obligados a reemplazar a los jefes con otro miembro de la pandilla con menor grado de experiencia delincuencial.

La mayoría de pandilleros normales apenas tienen lo básico para subsistir en viviendas desordenadas, pese a recolectar millones de lempiras.

Los agentes desarrollan un trabajo de inteligencia y seguimiento, en ese contexto, no dejan que se reorganicen las filas, al capturar candidatos, previo a ser nombrados como cabecillas.

“Con ese seguimiento no tienen muchas opciones de pandilleros que podrían ser cabecillas en las colonias, entonces la mara se ve obligada a mover cabecillas de otras colonias para que operen en determinadas zonas”, amplió un agente y analista de la FNAMP que por razones de seguridad omitió su nombre.

Con ese trabajo de investigación y operatividad la Fuerza Nacional AntiMaras y Pandillas ha capturado este año a varios miembros que ostentaban convertirse en los nuevos líderes.

“Es así que la gran mayoría de pandilleros se arriesgan a morir tiroteados, ser capturados y privados de libertad por sostener vidas privilegiadas de unos cuantos”, concluyó el analista antipandillas.

En los últimos meses el trabajo de seguimiento y vigilancia ha dejado decenas de capturas.
DATO
Cabecilla: Es el antisocial que ostenta un nivel de mando dentro de la pandilla, al grado de comandar varios pandilleros que operan en determinadas colonias o barrios. La mayoría de estos toros están en la cárcel, aunque algunos están en las calles.

Dependiendo de su estatus y longevidad en la mara o pandilla, cada toro tiene una cierta cantidad de células bajo su comando. A estas células se les llama “clicas”. Constituyen la unidad más claramente definida de la pandilla. A cargo de la clica hay un “homie”. Cada homie tiene una serie de “soldados” a su cargo.

Un soldado puede tener una sola zona o varios territorios bajo su mando, dependiendo de su rango. Los soldados también asumen distintos roles. Algunos podrían especializarse en el aspecto financiero, cobrando dineros de la extorsión y haciendo actividades de narcomenudeo. Otros se convierten en “gatilleros”. Dada la importancia que se le da a la violencia en el mundo de la pandilla, no sorprende que los gatilleros frecuentemente tengan una importancia simbólica además de servir una función esencial.