El estadista, doctor y general Miguel Oquelí Bustillo

Por: Mario Hernán Ramírez

Para fortalecer la Identidad Nacional es menester recobrar los valores hibuerenses, a los hombres y mujeres que a través del tiempo han venido forjando la historia con sus hechos, obras, sacrificios y talentos.

El doctor y general Miguel Oquelí Bustillo, junto a Juan Ángel Núñez Aguilar, Serapio Hernández y Hernández, Víctor F. Ardón, Miguel Ángel Ramos, Gilberto Ordóñez, Miguel Morazán, Pompilio Ortega, o mujeres como Lucila Gamero de Medina, Visitación Padilla, Mercedes Agurcia Membreño o Pilar Salinas, deberían ser objeto de estudio a profundidad, porque ellas y ellos plantaron la simiente del patriotismo genuino, auténtico, legítimo, en el que fundamenta Honduras la fuerza indestructible de su idiosincrasia.

Probablemente dentro de las nuevas generaciones de escritores e historiadores haya alguien con ese espíritu de proyección a futuro, desde ahora coleccionando y analizando la obra de los valores más recientes, como Arturo Martínez Galindo, José Dolores González, Martín Paz, Alfonso Guillén Zelaya, José R. Castro, Céleo Murillo Soto, Eduardo Martínez López o Eufemiano Claros, para solo citar algunos de los grandes hondureños. Tienen que surgir quienes, sin apasionamientos ni prejuicios, profundicen sobre la recia personalidad de Miguel Oquelí Bustillo y otros ilustres hondureños de cuya trayectoria en el campo del engrandecimiento patrio muy poco se habla, a no ser por recortes periodísticos y uno que otro ensayo en algún folleto o revista de tiraje limitado.
Existe entonces una deuda, un compromiso que hay que saldar a favor de esos valores eternos que Honduras ha dado al mundo y hay que hacerlo pronto.

Con el acceso a innumerables fuentes confiables de información histórica escrita y virtual, ya no hay pretexto para no devolverle a la patria el sustento de la verdadera Identidad Nacional al seguirle negando méritos a hombres y mujeres de letras, políticos e intelectuales que han dado su vida por Honduras.

Esculcando la vida de Miguel Oquelí Bustillo nos formamos una imagen más clara de este hombre probo y apasionado, que marcó huellas de honestidad, abnegación y disciplina en el desempeño de las funciones que le correspondieron.

Con esta idea impresa en nuestra exploración del pasado, recordamos también a quien fue uno de los hombres de letras de mayor prestigio de nuestro país, el abogado e historiador Juan Bautista Valladares, hijo de otro de los pilares del intelecto nacional, el célebre historiador Leandro Valladares, quien tenía la virtud, o el defecto, de reconocer solamente el valor intrínseco de las personas, por sus realizaciones a través de su existencia, y quien decía en sus escritos que: “…el doctor y general Miguel Oquelí Bustillo, figura en el área administrativa del Estado como el único hondureño que hasta la fecha ha ocupado en diferentes momentos históricos la presidencia de los tres poderes de la nación, ya que fue presidente de la Corte Suprema de Justicia, de la Junta de Gobierno que presidió los destinos de Honduras, allá por 1907, en el ínterin entre los generales Manuel Bonilla Chirinos y Miguel R. Dávila y presidente del Congreso Nacional en 1920”.

Descendientes de Miguel Oquelí Bustillo han tenido a lo largo de varias décadas, una destacada participación tanto en la vida pública como privada de la nación, habiendo sobresalido en especial uno de sus nietos, el historiador y abogado Cristóbal Ramón Oquelí Garay, hondureño irrepetible, quien aún fallecido, parece alzarse con mayor ímpetu para seguir derramando su sapiencia por todos los ámbitos de la geografía nacional; reconocido y connotado ensayista y maestro, continúa recibiendo los honores de ordenanza, en relación a su ilustrada personalidad, ya que siguen apareciendo en los periódicos y otras publicaciones nacionales, numerosos escritos destacando la inigualable personalidad intelectual de que estaba revestido nuestro inolvidable amigo.
Hemos consumado esta investigación sobre el doctor y general Miguel Oquelí Bustillo en coautoría con su bisnieta, la abogada, parlamentaria y presidenta del Parlamento Centroamericano 2008-2009, Gloria Guadalupe Oquelí Solórzano de Macoto, sobresaliente figura del feminismo hondureño, dama de mucho temple que con su actuar ha roto profusos moldes que tuvieron atadas a otras de su género a quienes les faltó determinación para salir adelante frente a una sociedad machista, quien ha contribuido con su invaluable aporte y una considerable cantidad de información escrita, fotografías y relatos familiares transmitidos por las generaciones que le precedieron, a la realización de la biografía de un familiar tan cercano a ella, como es la figura que nos ocupa en estas líneas.

No ha sido una tarea fácil, ya que requirió de mucho tiempo y esfuerzo ir hilvanando la mayor cantidad de datos y hechos posibles que retraten su paso por nuestras tierras; pero el esfuerzo ha sido compensado con esta obra finalmente terminada que intenta ser un homenaje a la larga hoja de vida de Miguel Oquelí, un auténtico estadista en el más amplio sentido del vocablo.

Estamos pues, frente a la preclara imagen de Miguel Oquelí Bustillo, uno de esos hondureños grandes, que como Álvaro Contreras Membreño y Ramón Rosa Soto, podrían formar una trilogía de excelsos varones que nacen cada cincuenta años y que Honduras tuvo el honor de traerlos al mundo en el siglo XIX.

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