La plaza de Regla, frente a imponente Catedral de León, ha servido esta tarde de improvisado terreno de juego para que centenares de niños descubrieran algunos de los secretos del «jogo bonito» brasileño, personificado por dos campeones del mundo con Brasil, Roberto Carlos, junto a Iomar do Nascimento, conocido futbolísticamente como «Mazinho».