Entre llanto, desconsuelo y dolor, la familia de Nataly Montoya, la niña de ocho años que supuestamente murió envenenada en Comayagüela, pidió este viernes que se haga justicia.
La petición de los dolientes se realizó durante el sepelio de la menor, el cual se realizó la mañana de hoy en Talanga, Francisco Morazán.
Familiares y vecinos de Luz Marina Márquez (abuela de Nataly) cargaron el féretro que contenía los restos de la niña y lo llevaron hacia el cementerio.
Ana Montoya Marquez entre lágrimas, señaló de nuevo a su vecina Fany Carolina Torres Morales, como la responsable de la muerte de su hija.
El último adiós:
Nataly Montoya fue velada en una humilde vivienda en la colonia San Diego de Talanga, en el lugar imperaba un ambiente de crispación y tristeza ya este jueves que trascendió que la menor había muerto la noche del miércoles su caso fue cubierto por la prensa capitalina.
Luz Marina Márquez abrió el cristal del ataúd, se aferró a el hasta los últimos minutos, lloró y grito. «Mi niña, como me le hicieron esto. Pedimos justicia», gritó con evidente quebrantamiento.