Una aterradora experiencia sufrió ayer una humilde familia en Cantarranas, Francisco Morazán, al descubrir que velaban a un desconocido, creyendo que era su ser querido.
Según el grupo familiar, se trataba de Olvin Alexander Sauceda Elvir (24), quien la noche del martes había fallecido en el Hospital Escuela Universitario (HEU), en Tegucigalpa, como resultado de una intoxicación por ingesta de herbicida.
El cuerpo fue llevado a la morgue de la Dirección General de Medicina Forense (DGMF), alrededor de la medianoche, y los parientes lo retiraron una hora después y llegaron a su pueblo natal Cantarranas alrededor de las 2:00 de la mañana.
COLOCAN FÉRETRO
Consternados, con llantos y desmayos, colocaron el féretro en medio de la sala de la que era su morada, donde tenían puesto unos ramos de flores.
Los demás familiares, amigos y vecinos llegaron a acompañarlos en su dolor. Asimismo, hicieron grandes esfuerzos económicos para dar café con pan, comida y otros gastos que conlleva ese momento de dolor.
Luego que amaneció, su madre, Reina Sauceda, no tenía el valor de ver a su vástago sin vida, otros parientes sí lo miraban y sospechaban que no se parecía a Sauceda Elvir, pero no decían nada porque creían que estaba inflamado.
LA SORPRESA
La sorpresa fue cuando alrededor de las 10:00 de la mañana recibieron a funcionarios de la alcaldía de Cantarranas, quienes les dijeron que de la morgue capitalina les avisaron que el cuerpo que estaban velando no era el que les correspondía, ya que se trataba de Heinner Daniel García García (19), originario de Lepaterique, Francisco Morazán.
Entre llantos e indignación, los dolientes preguntaron: “¿qué está pasando?, y les contestaron: “hubo un error disculpe, ya vamos a llegar para entregarles el cadáver de su pariente porque llevaron el equivocado”, según relataron.
Lucía Lagos, tía del fallecido, manifestó que “eso fue doloroso para nosotros, porque ya lo habíamos velado, hecho los gastos para traerlo y velarlo aquí».
Así, agregó que “nosotros no podíamos creer lo que nos habían hecho, porque se sufre doble dolor y gastos siendo uno tan pobre que no tiene dinero para esto”.

RASGOS DIFERENTES
Antes de descubrir el error, ya algunos familiares lo habían revisado y observaron algunos rasgos diferentes. “A Olvin lo identificamos porque él no tiene un diente, tiene una mancha en su brazo derecho y una cicatriz en el brazo, además era delgado y trigueño”, indicó.
“Si no nos avisan lo hubiéramos enterrado, porque el entierro estaba programado para la 1:00 de la tarde”, relató Lagos, al tiempo de lamentar que les tocó preparar un cuerpo ajeno.
El contraste se vivió cuando llegó el personal de Medicina Forense, a dejarles el verdadero cadáver de su pariente fallecido, bien preparado y con la mortaja, es decir bien vestido.
Al mismo tiempo retiraron de la casa el otro cadáver para devolvérselo a sus legítimos parientes de Lepaterique que aguardaban en la morgue capitalina. “Los médicos que vinieron nos pidieron disculpas y eso nos dio un poco más de tranquilidad”, exclamó con cierto alivio la doliente.
8,000 LEMPIRAS
Calculan que en las diligencias y velatorio del cadáver equivocado gastaron alrededor de 8,000 lempiras.
Consultada por qué no lo revisaron en la morgue capitalina, indicó que se lo entregaron envuelto en una manta, y al momento de prepararlo en Cantarranas, lo hicieron en el Cuerpo de Bomberos y nadie participó porque les daba miedo verlo.
“Ahora nos toca volver a velarlo, sin saber que habíamos llorado a una persona que no era el familiar de nosotros”, lamentó.
El sepelio de Sauceda Elvir será hoy al mediodía en el cementerio local, sin embargo esperan que les reparen los daños, económicos y emocionales, ya que han hecho doble velatorio.