«Poison» vuelve a “La Jaula”

El juez de Letras Penal con Jurisdicción Nacional Antiextorsión le dictó un auto de formal procesamiento con la medida cautelar de prisión preventiva contra Luis Williams Izaguirre Cortés, alias “Poison”, de la Pandilla 18, por varios delitos.

Entre los ilícitos penales por los cuales fue presentado ante el juez en audiencia inicial son extorsión, portación ilegal de armas de uso comercial, posesión de armas y material de guerra tipo explosivo (granada), y tráfico ilícito de drogas, en perjuicio de la seguridad interior, la salud de la población y protegidos.

El “Poisón” fue capturado por elementos de la Fuerza Nacional AntiMaras y Pandillas (FNAMP), el pasado 12 de septiembre en la colonia 14 de Marzo de Comayagüela, en una operación encubierta, donde sacó al criminal, que estaba encargado de planificar y ordenar los distintos crímenes y delitos de esa agrupación criminal en Tegucigalpa y Comayagüela.

Los agentes que participaron en la operación le decomisaron dos armas de fuego tipo pistola con su respectivo cargador, varias cajas de municiones para las armas decomisadas y una granada de fragmentación, además de ello, le encontraron dinero en efectivo producto del cobro de extorsión, dos paquetes con marihuana y un vehículo tipo camioneta gris, a bordo del cual se transportaba constantemente para no ser detenido por los agentes antipandillas.

Izaguirre Cortés, conocido en el mundo criminal con el alias de “El Poison”, permaneció recluido por más de 17 años en distintas cárceles del país, acusado por varios delitos.

El peligroso pandillero egresó de la cárcel de máxima seguridad de Ilama, Santa Bárbara, denominada “El Pozo I”, desde donde salió libre en 2018.

Al recobrar su libertad el pandillero asumió las riendas criminales de la pandilla 18 en toda la capital, yendo a instalar su base de operaciones delictivas en la colonia 14 de Marzo, zona sur de Comayagüela.

El «Poison”, desde su guarida, ordenaba a los demás miembros de su estructura criminal los delitos de extorsión, homicidios simples y múltiples, venta y distribución de drogas, tráfico de armas, desplazamiento forzado de familias mediante amenazas a muerte, entre otros actos ilícitos ejecutados en barrios y colonias de la capital.

Por tal razón, los equipos de la FNAMP tras investigaciones y trabajos permanentes y las operaciones de inteligencia lograron ubicar al temible cabecilla de la 18.