Tremendo lío se armó ayer en la morgue capitalina, cuando empleados forenses del Ministerio Público (MP) se equivocaron al entregar los cuerpos de dos hombres fallecidos por suicidio a distintas familias dolientes.
Al trascender el error se desató una gran confusión y malestar entre algunos familiares que ya velaban a su ser querido, sin saber que era el cadáver de otra persona.
La confusión surgió después que al predio forense fueron ingresados los cuerpos de dos hombres, quienes murieron en similares condiciones, al provocarse la muerte mediante la toma de un agroquímico o herbicida, uno en Cantarranas y el otro en Lepaterique, Francisco Morazán.
Ambos hombres después de envenenarse fueron trasladados de emergencia de sus respectivos lugares al Hospital Escuela Universitario (HEU), donde lamentablemente fallecieron al no resistir las reacciones del agroquímico.
Luego de los decesos, desde el hospital ambos cadáveres de los suicidas fueron trasladados a la morgue capitalina para identificarles y ser entregados a sus respectivos parientes, después de la autopsia respectiva.
Supuestamente en el traslado en el centro asistencial fueron equivocados los cuerpos y les pusieron las cintas mortuorias o cambiaron las “placas” con distintos nombres, comenzando la confusión de los cadáveres.
“PLANCHÓN” EN “PLAQUEO”

Enseguida, los dos cuerpos fueron trasladados a la morgue capitalina, donde presuntamente les iban a realizar las pruebas dactilares y dentales, como la respectiva autopsia.
Pero la confusión prosiguió la madrugada de ayer, cuando los forenses de la morgue capitalina entregaron el supuesto cuerpo de Olvin Alexander Sauceda Elvir (24), quien había muerto un día antes de manera suicida, después de ingerir herbicida en su natal Cerrito de Piedras, Cantarranas.
Después de las evaluaciones científicas el presunto cadáver de Sauceda Elvir fue entregado a unos dolientes, quienes se lo llevaron para su pueblo natal, donde fue velado y llorado por familiares, amigos y conocidos.
Pero al filo de las 11:00 de la mañana de ayer, a la morgue capitalina llegaron los familiares de otro hombre llamado Heinner Daniel García García (19), que también se había quitado la vida de forma suicida, tomando herbicida, en su casa de Lepaterique, Francisco Morazán.
García García había sido ingresado de emergencia al centro asistencial el 15 de septiembre pasado y expiró el pasado martes en el Hospital Escuela Universitario.
Los familiares de este último labrador al conocer que su ser querido había muerto, llegaron ayer a la capital y procedieron a realizar los trámites respectivos para retirar su cuerpo y llevarlo a velar a su natal Lepaterique.

TREMENDO SUSTO
Pero uno de los dolientes, antes de meter el cuerpo al ataúd, procedió a revisar el cuerpo de García García, llevándose la sorpresa de su vida al ver que no era su ser querido. Por tal situación, el indignado familiar reclamó al instante a las autoridades forenses de la morgue capitalina.
Los empleados forenses que ayer estaban en el turno de día comenzaron a realizar las investigaciones del caso, dándose cuenta que durante el turno de la noche se había incurrido en el error de entregar un cadáver equivocado a distintos parientes.
Constatando que se habían entregado féretros distintos, un equipo del Ministerio Público procedió a llevar el verdadero cadáver de Sauceda Elvir hacia su natal Cantarranas e intercambiarlo con el cuerpo de García García, quien ya era velado por los familiares del primer occiso.
Una hora después el verdadero cuerpo de García García fue entregado a sus angustiados y molestos parientes, en la morgue capitalina.
INDIGNACIÓN

Durante se realizaba esta última entrega, varios familiares de García García lamentaron la deplorable confusión de entrega de cuerpos equivocados.
“El susto de nosotros fue cuando abrimos la bolsa donde iba el cuerpo y vimos que era otro”, exclamó una de las parientes del ahora occiso de Lepaterique.
“Sentimos tanta furia, además del susto, porque nos querían engañar con otro cuerpo”, reiteraba una de las familiares que observó el cadáver equivocado.
“Desde ayer en la mañana les dijimos que nosotros estábamos seguros que ese no era el cuerpo de nuestro familiar, porque nosotros a los dos muchachos los vimos muertos en la morgue del Hospital Escuela, y les decíamos que se iban a equivocar en la entrega”, reclamaba otra familiar de Sauceda Elvir, luego de confirmar que les querían entregar el cuerpo de otra persona y no su ser querido.
Posteriormente, alrededor de las 3:30 de la tarde, los restos de García García fueron entregados a sus parientes, quienes se lo llevaron a su natal Lepaterique, para darle cristiana sepultura.
