Descartan que Trump castigue las remesas y las exportaciones

Las supuestas intenciones de Donald Trump de aplicar impuestos a las salidas de remesas y a las importaciones provenientes de Honduras, no pasará, porque al final el gobierno terminará accediendo a las exigencias estadounidenses, de convertise en un tercer país seguro contra la migración ilegal.

Así lo ve el expresidente del Banco Central de Honduras (BCH), Hugo Noé Pino: “Yo no creo que esa medida se vaya a concretizar. Creo que es una medida de presión, a la cual me imagino, ya ha de haber cedido el gobierno de Honduras”.

El analista recordó que “ellos buscan que Honduras sea un tercer país en la región mesoamericana y lo más seguro es que a eso acceda el gobierno y se elimine esa amenaza del impuesto a las remesas”.

No obstante, comentó que de materializarse esa amenaza “sería muy negativo para Honduras, porque no solamente se reduciría la cantidad de dólares que entran al país y que en la actualidad son muy necesarios, dado el problema del café y de nuestras exportaciones en general”.

Comentó que para las familias que reciben remesas sería un golpe a sus ingresos y la medida terminaría siendo contraproducente en materia de migración para el gobierno de Donald Trump, porque empujaría a más personas a dejar el país.

“Sería terriblemente cruel de parte de la administración de Estados Unidos, y más bien, lo que estarían haciendo es motivar más migración, porque la gente se mantiene aquí con lo que les envían sus familiares”, expresó el entrevistado.

En los últimos días, autoridades de ambos países han sostenido varios encuentros abordando la problemática migratoria, los analistas dan por hecho que al final Honduras pasará a ser un tercer país seguro para la migración de viajeros cubanos, nicaragüenses, venezolanos y de otros países.

Recalcan que México y Guatemala no resistieron las presiones de Estados Unidos y terminaron aceptando las exigencias y convirtiéndose en refugio para los migrantes que deben pedir asilo a Estados Unidos desde un tercer país.

El rumor de aplicar de 10 a 20 por ciento de impuesto a las remesas, despierta temor en Honduras, donde esta es la principal fuente de divisas, por encima de las exportaciones de maquila, café, turismo y demás productos primarios.

Este año se espera que el flujo de remesas supere los 5,000 millones de lempiras, a comienzos de este mes, el BCH reportó aproximadamente 3,564 millones de dólares de ingresos, mientras los envíos crecen al 11 por ciento.

Al país entran remesas familiares de Estados Unidos en un 80 por ciento, en vista que allá vive más de un millón de hondureños, el resto proviene de España y en menor cantidad de países vecinos y Suramérica. (JB)