Depender de agua comprada para hacer funcionar sus negocios, tiene al borde del cierre a decenas de car wash en distintos puntos de la capital.
Estos negocios subsisten con una cisterna de agua a la semana, para poder atender a su clientela. Además, tienen que hacer un uso medido de ese recurso hídrico, es decir trabajar con cubetas para economizar el preciado líquido.
Y no es para menos, los racionamientos y el alto costo de una cisterna con agua, los pone en aprietos cada día, y tienen hasta cinco empleados que sin agua no pueden trabajar.
Uno de los tantos casos, José Saúl Escalante, propietario del car wash El Giordo, quien a pesar que está ubicado a pocas cuadras de la represa de Los Laureles en la colonia del mismo nombre en Comayagüela, les hace difícil contar con suficiente agua para cumplir la jornada de cada día.
“Andamos buscando agua en los pozos, a lo que encontremos y si conseguimos trabajamos, de lo contrario nos paramos y esto nos tiene muy complicado a muchos que trabajamos en estas condiciones”, describió Escalante.

Así, añadió que “incluso la semana pasada tuvimos cerrado y venían los clientes, pero les decíamos que no teníamos agua y se nos iban”.
El problema es que tiene varios empleados y si no trabajan no les pagan, porque ese es el convenio con ellos. De esa manera, los trabajadores también están sufriendo la crisis de agua.
“Hay varios amigos que tienen este tipo de negocios y los están cerrando, por este problema de agua y aunque estamos cerca de la represa, el problema es generalizado con los racionamientos y el alto costo de una cisterna que la venden a más de mil lempiras”, lamentó el comerciante.
En los car wash, por lavar un vehículo tipo turismo se paga alrededor de 100 lempiras, pero una camioneta o pick-up anda por los 130 lempiras, pero no descarta que en los próximos días puedan subir.
A esa carestía se suma que las autoridades metropolitanas han prohibido el desperdicio de agua y evitar los car wash y construcciones hagan ese tipo de consumo, porque el recurso hídrico se debe utilizar para necesidades del hogar.

Esa medida ha provocado que ciertos dueños de car wash y construcciónes vayan a abastecerse a ríos cercanos de la capital para subsistir con sus negocios o continuar sus construcciones.
Sin embrago, muchos comerciantes del rubro en la limpieza de vehículos, cuentan con un pozo perforado y de esa manera, logran sostener sus negocios, pero no todos tiene esa posibilidad o capacidad.
Recientemente, las autoridades de la Alcaldía del Distrito Central, pidieron a la población que se ponga a orar para pedir que llueva y suban los niveles de las represas que abastecen los embalses capitalinos.
De igual manera, la gerencia del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), esta semana puso en vigencia un nuevo racionamiento en la distribución del vital líquido, pues pasó de cinco días a ocho para suministrar el agua potable.
De igual manera, los expertos de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), auguran que, si no llueve lo suficiente en lo que queda de septiembre y octubre, los racionamientos se extenderán hasta el 2020.
En consecuencia, las nuevas lluvias, podrían regresar en mayo del próximo año, y recomiendan preparar un plan de economizar agua que dure hasta el quinto mes del 2020.
Gracias a Dios tenemos agua propia
Adaptarse a las circunstancias de la carestía y buscar otras formas de obtener agua, es el recurso que les queda a muchos propietarios de car wash para seguir operando en la capital.

Frente a la sequía, muchos comerciantes de ese rubro, han perforado pozos y no dependen de comprar agua que se vende en la calle o esperar que el SANAA les provea hasta que haya condiciones.
Este es el caso de la gerente del car wsh, Gol de Oro, Marta Lidia Mejía, en la colonia Honduras de Tegucigalpa, quien desde hace vario tiempo cuenta con su propia agua.
“Gracias a Dios perforamos un pozo para tener agua propia, pero realmente el problema de sequía está afectando mucho a los car wash en Tegucigalpa”, indicó Mejía.
Añadió que la escasez de agua en la capital, es algo que desde hace varios años se veía venir, por eso se prepararon para no llegar a este tiempo con esos inconvenientes.
Así, señaló que no son todos los comerciantes de esos negocios, que tienen la posibilidad de tener un lugar donde perforar, para que no les falte el agua.