La lucha apenas comienza

Por José Israel Navarro Carrasco
Coronel de Aviación ®

Desde hace años casi todas las parcelas de Centroamérica, y en especial de nuestro país han sufrido de intensas lluvias como devastadoras sequias, ocasionadas por un fenómeno llamado Niña y en otras ocasiones Niño, siendo influenciado por diversos motivos, pero el principal es el calentamiento global que incurre en el calentamiento del mar, si la temperatura sube hay más evaporación y formación de nubes y dependiendo del viento puede descargar fuertes lluvias en áreas sensitivas.

Recientemente en nuestra ciudad se han agudizado las protestas por la construcción de colonias residenciales, me atrevo a decir que una de ellas, en la salida a Olancho, aparecieron los nefastos enmascarados, tomando partido de la lucha y cada uno de estos con su respectiva mochila, a ver qué obtenían en el río revuelto, estoy de acuerdo con las protestas, pero sin dañar, creo que el Distrito debía haber tomado en cuenta el problema de la construcción, socializar el proyecto, lo mismo que MiAmbiente, esta colonia estaría financiada por familias poderosas y con influencia, (las cuales tienen derecho a la inversión) haciendo sus agostos; supuestamente les dieron permiso para construir 2, con determinadas casas y resulta que construirán más de lo permitido, es recomendable crear una comisión formada por un representante de los moradores de El Hatillo, El Chimbo, Distrito Central, dueños del proyecto y MiAmbiente, con el fin de deslindar el problema de que si afecta o no y si abusaron del permiso, y si es así imponer una fuerte multa o la cancelación del proyecto.

En este año empezamos a tener conciencia de la falta de agua en la capital y municipios adyacentes, ya que anteriormente no había sido tan extrema, está latente el riesgo de quedarnos sin agua, hemos sido testigos de las grandes colas que forman los carros cisternas cerca de las fuentes de agua, llegan a las tres de la mañana a buscar puesto, sucede en el sur de la ciudad, en la Divanna, cerca de la represa Los Laureles y en otros lugares, ya que se ha agudizado el abastecimiento, hasta estos han incrementado el costo del barril, aprovechando la condición actual de sequía, puede llegar un momento que será como el barril de petróleo, con el valor cambiante cada semana, de acuerdo a la necesidad.

Nosotros mismos tenemos culpa del calentamiento global, talamos el bosque de manera egoísta y no manejable, en esta ciudad por doquiera hay basura tirada y regada por callejones, calles y avenidas, si seguimos un carro de la basura hacia su depósito final, van botándola a lo largo de la ruta y no se preocupan por recogerla, sin importarles, y lo peor, nunca se forman estos enmascarados para recogerla, solamente para protestar y echarle la culpa a JOH, al pasar dejan llantas quemadas, sucio, latrocinio y un sinnúmero de desechos por doquiera. Cuando se está quemando un bosque solo lo mencionamos despotricando, irónicamente al Salvador del mundo, ni los “libretas” hacen por formar un escuadrón de apagafuego, más bien son fomentadores de este elemento, porque el viento puede llevarse una c hispa y ocasionar por otro lado un incendio, forman parte de la desidia humana, es necesario hechos tangibles para mitigar la sequía el próximo año.

Deberíamos ser solidarios apagando el fuego de los bosques, limpiar y formar escuadrones de limpieza de basura para embellecer nuestra ciudad, si así fuéramos, con esta actitud podrían desaparecer la mayoría de los problemas de los hondureños y no pensar egoístamente en nuestra necesidad de obtener un puesto político o el solio presidencial, creo que de seguir así estas protestas de ambientalismo, revelarán que la lucha apenas comienza.

Los pueblos necesitan vivir con los elementos básicos que la naturaleza da, el gobierno solo es un director de conducta, aporta el 10 por ciento, el resto el pueblo, pero si el pueblo mismo lo devasta va hacia su destrucción.

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