Cancilleres analizan sanciones contra Venezuela

WASHINGTON (AP). Dieciocho cancilleres de países del continente americano se reunirán el lunes para considerar sanciones multilaterales contra Venezuela, afirmó el miércoles Francisco Santos, embajador de Colombia en Estados Unidos.

Colombia espera obtener los 13 votos necesarios durante la reunión en Nueva York, dijo Santos. El gobierno colombiano acusa a Venezuela de albergar terroristas.

El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, también llamado Tratado de Río, con 70 años de antigüedad, señala que una amenaza a cualquiera de los miembros es una amenaza para todos.

Las sanciones pueden incluir una pérdida de reconocimiento diplomático, un boicot económico o hasta una acción militar. Santos señaló que esa última opción no está a consideración.

Muchos de los países que acudirán a la reunión han retirado el reconocimiento al presidente venezolano Nicolás Maduro y han expresado su apoyo líder opositor Juan Guaidó, aunque su intento de derrocar a Maduro ha fracasado.

Venezuela se retiró del Tratado de Río, pero los miembros han aceptado la solicitud de Guaidó para volver a unirse.

El opositor venezolano Julio Borges, designado como comisionado para Asuntos Exteriores por Juan Guaidó, aseguró este miércoles que ya da por cerrado «el capítulo» de las negociaciones y pidió «al mundo libre» más presión contra «la dictadura» de Nicolás Maduro.

«Lo que se abre ahora es lograr construir con mucha fuerza que el mundo libre siga apoyando a la democracia y al pueblo venezolano, pero que el mundo libre incremente la presión sobre la dictadura», aseguró Borges en una declaración.

El delegado de Guaidó, que reside en Bogotá, aseguró que «quien cierra, quien agota y quien suspende» el proceso de negociación es el gobierno de Maduro.

La segunda alternativa es que la «presión sea tan fuerte que los obligue a negociar una transición».

«Esta presión que estamos convocando al mundo libre a que apoye al pueblo venezolano tiene como destino incrementar la presión sobre Cuba y Venezuela», subrayó.

Tras el fracaso de los diálogos, Borges consideró que la Unión Europea (UE) «fue clara» al asegurar que si la negociación de Barbados «no llegaba a un desenlace democrático vendría entonces una mayor presión a la dictadura».

«Queremos formalmente (…) pedirle a Europa y al mundo libre que en el marco de lo que comienza ahora, que es la Asamblea de la ONU, asumir con mucha fuerza la necesidad de presionar aún más a la cúpula de la dictadura, a los testaferros, a los familiares, para que podamos tener un desenlace democrático en Venezuela», aseveró.