Villa de los Niños mejor Banda de Guerra en su primera participación (Video)

La banda de guerra del instituto Villa de los Niños, ganadora de la Mejor Banda de Guerra en los desfiles patrios, en conmemoración a los 198 años de independencia, visitó las oficinas de Diario LA TRIBUNA, deleitando con su talento.

Sus 78 integrantes llegaron para hacer una demostración de su talento que los hizo merecedores de este premio y la admiración del público que disfrutó de su presentación en el estadio Nacional.

Este centro educativo es parte de la fundación Aloysius, donde las Hermanas de María, “Villa de los Niños” Honduras, están a cargo de unos 570 adolescentes, quienes son originarios de los 18 departamentos del país.

Ubicados en el valle de Támara, por primera vez este colegio participa en los desfiles del 15 de septiembre, y lograron demostrar su talento.

Durante al menos nueve meses los muchachos se estuvieron preparando para hacer una gran presentación, que también disfrutaron los «tribunitos» la tarde de ayer.

La talentosa banda hizo bailar a las palillonas de diferentes institutos capitalinos que también visitaban Diario LA TRIBUNA.

El instructor de la banda, Erick Batres, destacó que no todos los muchachos habían tenido la oportunidad de ejecutar algún instrumento musical, pero que su dedicación y talento los ha hecho grandes.

«Algunos ocho habían tenido una experiencia en una banda, pero los demás no. Durante nueve meses nos preparamos con mucho trabajo por parte de todos y los resultados fueron muy positivos, el trabajo rindió muchos frutos», destacó Batres.

En esta institución los muchachos cuentan con una beca que cubre su alimentación y educación básica y media, un programa para personas de escasos recursos económicos.

La banda de guerra del Instituto Villa de los Niños visitó las oficinas de Diario LA TRIBUNA.

Los jóvenes reciben educación cultural, artística, deportiva, talleres formativos y sobre todo religiosa, fomentando el amor a Dios y el respeto.

Batres apuntó que «estamos tratando de hacer innovación, una banda de guerra auténtica, con estos adolescentes que tienen edades entre 13 y 16 años, pero que nos han demostrado que cuando se quiere se pueden lograr las metas».

Este instituto funciona desde el año 2017, siendo la esperanza de muchas familias hondureñas que buscan un mejor futuro para sus hijos.

Los talentosos jóvenes ejecutaron trompetas, liras, tambores redoblantes y bombos, con los que se ganaron los aplausos de los «tribunitos» y personas que se detuvieron para ver el inigualable show.

78 niños hicieron vibrar a los «tribunitos» al ritmo de tambores, liras, trompetas, redoblantes y bombos.

Estos caballeros llegaron vistiendo un traje similar al de un cadete, pero muy bien tallado, mostrando su disciplina hasta en su forma de portar su uniforme.

Sus colores rojo, azul y blanco, característicos de su institución, los lucieron mientras tocaron sus instrumentos de manera coordinada y a un solo compas.

Pero como todo barco tiene un capitán, y aquí no fue la excepción, Enil Hernández (17), está a cargo de que al menos 30 trompetas sonaran al mismo tiempo con la misma nota musical.

Hernández es originario de San José de Esparta, Atlántida, «antes de llegar a Villa de los Niños me dedicaba a trabajar la agricultura con mi padres y mis primos, un trabajo difícil y bajo el sol todo el día», dijo.

Su hermoso y marcado uniforme fue muestra de su gran disciplina que los hizo merecedores del premio a la Mejor Banda.

Indicó que practicaron mucho tiempo bajo el sol, pero que todos tienen claras sus metas.

«Ha sido bastante duro para nosotros, pero hay que luchar por lo que uno quiere ser. Yo tengo sueños y mis compañeros también y sé que con esta dedicación y disciplina podemos lograrlo», apunto Hernández.

Este es uno de los muchos adolescentes que viene de tierra adentro, en busca de un mejor futuro y dispuestos a trabajar por lograr sus metas para ser una esperanza para sus familias.

Hernández, es el primero de tres hijos de una pareja de agricultores que encontraron en Villa de los Niños el apoyo para que su hijo cumpla su sueño de ser mecánico automotriz.