Los racionamientos de agua se estarían extendiendo hasta el próximo mes de mayo del 2020, si en 45 días no llueve lo suficiente en la capital, informaron ayer las autoridades del ramo.
Lo anterior fue informado por el jefe de Meteorología de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Francisco Argeñal, quien indicó que es poco el tiempo de lluvia que queda en lo que resta del año.
“En toda la zona de centro, occidente y sur, las lluvias terminan en la primera semana de noviembre”, apuntó.
Por lo que las precipitaciones solo estarían presentándose en lo que queda de septiembre y el mes de octubre y a inicios de noviembre.
“El pronóstico que tenemos es que a partir de esta semana ya comiencen a mejorar las lluvias y por lo menos hasta la primera semana de noviembre”.
“Según las estimaciones que tenemos, es que la represa Los Laureles se podría llenar y según lo que dicen los ingenieros hidrólogos, es que la represa La Concepción apenas podrá recuperar la mitad del embalse”.
Frente a ese panorama, Argeñal consideró que “se tiene que hacer un plan y garantizar que haya agua hasta mayo del próximo año y para eso se debería incrementar el día de racionamientos y lo tengan que mantener así”.

De igual manera, de ahora a octubre tienen que revisar de nuevo los embalses, “porque si no llueve en lo que estamos pronosticando, se incrementaría el problema de racionamiento”.
En cuanto a la «inseminación artificial» de nubes, el funcionario indicó que eso ya se ha hecho en muchas partes del mundo, inyectándole yoduro de plata, por medio de aviones y cañones desde la superficie.
“En todos lados que se ha hecho esos ensayos, en ninguno de ellos se puede garantizar que se logre incrementar la cantidad de lluvia”.
Reiteró que las lluvias de septiembre y octubre terminan en la primera semana de noviembre, después quedan algunas lloviznas en Tegucigalpa, pero apenas acumulan unos cinco milímetros.
“Durante este año seguiríamos con un racionamiento como el que tenemos, si no llueve lo suficiente en estos 45 días”.
En la capital Agua será cada 8 días
El gerente de la división metropolitana del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), Carlos Hernández, informó que a partir de ayer entró en vigencia un programa para que el servicio del agua potable se distribuya cada siete u ocho días.
Explicó que las represas La Concepción y Los Laureles, igual que la fuente de El Picacho han tenido una caída en sus volúmenes de almacenamiento, de manera que actualmente sus lecturas están por debajo del 40 por ciento.
En consecuencia, indicó que “la ausencia de las lluvias producto del verano prolongado se ha tomado la decisión de enviar el vital líquido una vez cada siete días, con el objetivo que almacenar por un mes más la poca agua que queda en los embalses”.

Señaló que para que las represas alcancen su nivel máximo el país debe ser afectado por una tormenta tropical, porque ya queda menos tiempo para que llueva.
“Volveremos hacer una revisión el 15 de octubre, porque las proyecciones no son satisfactorias porque ya quedan pocos huracanes por formarse”.
La disponibilidad de agua apenas alcanza para el 24 de noviembre, pero si no llueve en octubre, el calendario de entrega será revisado y ampliado el período de racionamiento, advirtió.
Detalló que la crisis en la falta de agua solo se había generado en verano y no en invierno. Así, admitió que la carestía de agua en la capital podría extenderse hasta el 2020 en una nueva temporada de lluvia.
Las opciones siguen puestas sobre la perforación de pozos, sin embargo, esta agua necesita un poco más de tratamiento.