El arte, belleza, carisma y elegancia de cientos de lindas estudiantes que se sumaron a la celebración del 198 aniversario de independencia, vestidas con coloridos vestuarios de palillonas, dieron el toque especial a las fiestas patrias, debido a las deslumbrantes presentaciones de las jóvenes.
Lindas bastoneras de 60 instituciones gubernamentales y privadas engalanaron las marchas cívicas con propuestas de baile al ritmo de los sonidos nacionales, que tradicionalmente despiertan el fervor patriótico de la hondureñidad.
En los desfiles, las carismáticas y simpáticas palillonas, lucieron espectaculares diseños de trajes, meticulosamente preparados para la memorable fecha que simboliza la emancipación política de Centroamérica y especialmente de Honduras ante la corona española.
El cumpleaños de la independencia “catracha” fue representado por la gentiliza y simpatía de las hermosas palillonas, quienes exhibieron a través de bellos rostros la diversidad racial y étnica con que el país localizado al centro del continente americano cuenta.
La música de las populares y aclamadas bandas de guerra y marciales, marcaron el paso en que las lindas jovencitas, definieron movimientos al compás de ritmos tropicales y alegres, característicos de la cultura latina.
Las pintorescas prendas, estampadas en los vestuarios de las jovencitas resultaron de igual manera, como uno de los principales atractivos para los amantes del arte del diseño y costura de singulares vestidos que imponen cada año innovadores modas, en telas como el satín, gabardina y licras y sedas entre otros materiales.
Algunos de los colores principales que mayor aceptación tuvieron entre los espectadores, fueron los colores significativos de la patria, como el blanco, azul, rojo, además resaltaron tonos violetas, rosas y oscuros como grises, negro y café, debido a que las temáticas en que los sastres enfocaron sus diseños incorporaron una serie de diversas “artesanías” que acompañaron los trajes diversos.
Como todos los años, muchas de las palillonas de algunos colegios de sobresaliente historia fueron aclamadas por la población debido al talante y la gracia en que las jovencitas supieron exhibir delante de los jurados la diversidad de pasos estrictamente coordinados en arduos ensayos después de clases.
El carisma y la humildad de algunas de las colegialas, cautivo de tal manera a los presentes que en muchos de los casos las “barras” de espectadores aplaudieron el ímpetu y las buenas presentaciones de las bastoneras que de principio a fin dieron sus mejores esfuerzos para lograr representar de digna forma el arte y talento de las instituciones y lograr celebrar a lo grande a Honduras. (KSA)













