Los hondureños celebraron el domingo el 198 aniversario de la independencia patria durante una jornada calurosa y en la que los estudiantes de segunda enseñanza fueron la principal atracción con sus coloridos desfiles en todo el país.
En la capital, epicentro del tributo a la patria, el Presidente Juan Orlando Hernández, dio por inaugurada las festividades a las 6:00 de la mañana con la ceremonia de izada de la Bandera y el grito de independencia en la sede del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
En este mismo acto, el alcalde capitalino, Nasry Asfura, leyó el Acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821, recordando el fin a tres siglos de dominación de la colonia española sobre los pueblos de Centroamérica.
Minutos antes y como parte de la misma ceremonia, las Fuerzas Armadas dispararon 21 cañonazos de salva desde el Cerro “Juana Laínez” invitando a los capitalinos a unirse a la fiesta cívica más importante de los hondureños.

FIESTA CÍVICA
Pasado los actos oficiales, más de 60 colegios exhibieron todo su poderío artístico y cultural a lo largo del bulevar Suyapa rumbo al estadio Nacional, ovacionados por miles de capitalinos que tempranamente abarrotaron la ruta del desfile y el coloso metropolitano.
Simultáneamente y con la misma intensidad, estudiantes, docentes y un animado público colmaron las principales calles de ciudades como San Pedro Sula, La Ceiba, Puerto Cortés, Danlí, Comayagua, Copán y Choluteca, según los reportes de radio y televisión.
La jornada transcurrió en paz a nivel nacional con excepción de los disturbios registrados entre encapuchados y la Policía Nacional en la marcha alterna, encabezada por el expresidente Manuel Zelaya, y sus seguidores desde el bulevar Morazán al parque Central de la capital.

DERROCHE CULTURAL
El instituto “Juan Pablo” encabezó el primer bloque de colegios que ingresó al estadio Nacional como a las 8:00 de la mañana, seguido del “Salem Sucott”, “Alfonso Guillén Zelaya”, “Nido de Águilas”, “San José de El Pedregal”, entre otros.
En el estadio, la multitud ovacionó minuto a minuto el paso de los estudiantes, mientras que el Presidente Hernández, acompañado de su gabinete, los aplaudió de principio a fin desde una tarima bellamente decorada con la cabeza del Escudo Nacional.
En este mismo escenario, el coro del centro estudiantil “Villa de las Niñas”, ubicado a la salida de Olancho, deleitó toda la jornada con cánticos folclóricos como “Candú” y “Corrido a Honduras”, entre otras.
Al mediodía, el público del coloso metropolitano también se deleitó con el desfile del show multicolor de los escuadrones élites de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, el zumbido de los súper veloces aviones F-5 y los saltos suicidas de nueve mil pies de altura del equipo de paracaidistas.
En la calle, el desfile terminó convertido en un verdadero carnaval con bandas de guerra, invitando a bailar hasta al mejor portado con sus ritmos pegajosos; elegantes pelotones con sus rigurosos pasos militares, carrozas multicolores alusivas al medio ambiente y a la identidad nacional y, por supuesto, el ritmo, la gracia y la coquetería de las palillonas, ladronas de todas las miradas a lo largo del recorrido.

CENTRAL: COLEGIO ICÓNICO
Casi a las 2:30 de la tarde, el instituto Central “Vicente Cáceres” clausuró la jornada cívica causando, como siempre, el delirio de un estadio a reventar y ratificando su fama de colegio del pueblo.
Con un numeroso pelotón, esbeltas palillonas, una enorme rata gris, el símbolo institucional y una verdadera orquesta con ritmos pegajosos, el instituto más grande de Honduras, recompensó la larga espera de un público estoico al inclemente sol que azotó la capital toda la jornada.
Este año, el Comité Cívico Interinstitucional recortó la ruta del desfile en la capital logrando que la jornada terminara antes de las 3:00 de la tarde, un hecho sin precedentes ya que siempre terminaban después de las 5:00 de la tarde.
Igualmente, los organizadores colocaron vallas a los lados de la ruta para evitar el contacto de la gente con los estudiantes, especialmente, las pomponeras y palillonas, la principal atracción del público masculino.
Este mismo comité publicó más tarde el listado de los colegios ganadores del desfile en sus diferentes facetas, declarando al Central como el colegio icónico y a las palillonas del Instituto Moderno como las mejores.
(Eris Gallegos)






