Elvin Portillo, músico y maestro de generaciones

El gran maestro de generaciones de la otrora Escuela Normal Mixta y del Instituto Central “Vicente Cáceres”, Elvin Portillo, se jubila. Un infarto que lo tiene maltrecho del brazo y la pierna, aceleró su retiro. Su huella pedagógica, sin embargo, queda grabada con hierro candente en la mente de miles y miles de alumnos, cuadros de danza, bandas de guerra, grupos de marimbas y estudiantinas. Su retiro coincide con una tragedia familiar que agrava más su problema de salud: el encarcelamiento de su sobrino Rommel Herrera por la quema de llantas en la Embajada Americana. “Lo dejaron solo”, dice al borde del llanto de espaldas al busto de Pedro Nufio, en el corazón de la otrora escuela normalista, donde enseñó música con un entusiasmo innato durante 37 años.

Como casi todos en su familia son músicos ¿quién es el mejor?
El mejor es mi papá, el maestro de generaciones Baldemar Portillo. Somos seis hermanos, tres fallecidos, y tres somos músicos. Mi papá dice que yo soy filarmónico (se tira una carcajada).

¿Cuándo fue su primer contacto con un instrumento musical?
En mi casa siempre había instrumentos musicales por mi papá y también en la iglesia, así fueron mis inicios en la música.

¿Cuántos años en la música?
Casi 50 años en el ambiente musical y 37 en la docencia tanto en el Instituto Central como en la Normal Mixta.

¿Por qué se retiró?
Cansado, después de 37 años se pierde energía, sumado a la diabetes, de hecho, hace un par de años sufrí un infarto cerebral que me tiene con problemas en la pierna y se convirtió en polineuropatía porque ahora tengo problemas en el brazo también. Estoy en terapia en el Seguro Social.

Lo veo que quiere llorar ¿No estaba listo para el retiro?
(Se seca las lágrimas) bueno, me siento realizado, pero no dejo de tener nostalgia por todo lo que significó la Normal, mi segundo hogar, un recinto sagrado, ¡Cuántos recuerdos! (hace una pausa)

Pide libertad para su sobrino Rommel, preso en La Tolva.

¿Qué recuerda?
A mis alumnos, muchos famosos, ahora, que me paran en la calle y me saludan con cariño. A mis compañeros maestros, muchos de ellos amigos de corazón como el legendario César Dávila (QEPD), un tipo excepcional, no supero su muerte.

¿Quién lo indujo en la música y la docencia?
Mi padre, es mi héroe, mi inspiración. Andaba con él, de arriba para abajo, a veces, me le escondía debajo de la marimba y me andaba buscando como loco, le ayudaba a cargar los instrumentos musicales. Mi universidad verdadera fue mi padre.

¿Qué instrumentos toca?
Básicamente, la marimba, la guitarra y la mandolina, pero fomenté mucho la estudiantina, danza folclórica, festivales, gimnasia rítmica.

Musicalmente hablando ¿quién más influyó sobre usted?
Pertenezco a Voces Universitarias, un grupo emblemático de danza folclórica, donde aprendí mucho con grandes maestros como el doctor José León Valladares, Belisario Romero, Federico Ramírez, Manuel Castillo Girón y mucha gente de peso. Le debo mucho también en mi formación didáctica a la famosa Lilian Marín, la famosa “chilena” como le decíamos en la Normal, al profesor Isidro Pineda y José Cecilio Baide.

A la par de la Normal, trabajó los mismos años en el Central ¿a quién quiere más?
No me meta en problemas. Diría que es un amor compartido, la verdad, la Normal y el Central fueron mis grandes amores.

Si le tocara mencionar su huella pedagógica ¿Cuál sería?
A parte de formar a tantos maestros, aquí en la normal, organicé una gran cantidad de coros, marimba, cuadros de danza y sobre todo la famosa Estundiantina de la Escuela Normal, un grupo musical que recorrió todo el país, incluso, salimos fuera de nuestras fronteras. Junto con el teatro normalista, a cargo de mi entrañable compañero César Dávila, dejamos esa huella pedagógica.

¿Cómo se formaba el maestro de antes?
Era un reto, mantenerse actualizado, la formación permanente era una obligación, leer a diario los periódicos, los libros de pedagogía y didáctica por cuanto la exigencia de los estudiantes era día a día y los maestros no pueden quedarse rezagados.

¿Incursionó en la dirigencia magisterial?
Sí, integré muchas juntas directivas, pero, lastimosamente, como sucede en la política vernácula, en la política gremial hay muchas trabas y me decepcioné.

¿Por qué?
Por tanto latrocinio y corrupción, al punto que fuimos expulsados del Coprumh por denunciar la corrupción. Vaticinamos la debacle del Inprema, precisamente por la corrupción entre los dirigentes magisteriales y los personeros del gobierno de turno. Hay dictaduras, cacicazgos nefastos, que no permite a otros dirigentes crecer.

En contraste a otros profesores, usted enseñaba con pasión, ¿se nace con esa cualidad?
Gracias. La docencia no tiene horarios, trabajaba sábados y domingo, lo más importante siempre fueron mis alumnos y el docente que no lo mira así mejor que se retire, erró su carrera. Aquel docente que siente pesado o como deber enseñar, no lo necesita el país, el país necesita a verdaderos apóstoles de la docencia.

A veces se subía la marimba al lomo para cumplir ¿qué más hizo por amor al arte?
No me lo está preguntando, pero muchas veces les di a mis alumnos para el bus. Si volviera nacer, sería maestro, sin pensarlo dos veces ni pensar en cuánto voy a ganar.

Nos quedamos esperando un libro musical suyo ¿tiene pensado editar uno?
Casualmente, estamos trabajando en un registro anecdótico que le vamos a llamar “Memorias de un docente”.

¿Qué trae?
Mucho trabajo infantil, recuerde que nosotros enseñábamos para enseñarles a los niños. La vez pasada me encontré una exalumna que enseñaba los himnos nacionales con los álbumes que hacíamos en la Normal y tenía hasta mi revisado.

Muchos alumnos recuerdan como una tortura aprenderse todos los himnos de Centro América ¿Era necesario?
Es parte del civismo, que ahora hemos perdido en las escuelas y colegios. Yo enseñé hasta las obras de Beethoven, Chopin, Bach y Mozart pero también enseñé la música hondureña de Rafael Manzanares, Guillermo Anderson y hasta Polache porque tenemos que rescatar esa identidad.

¿Hay música que definitivamente no le gusta?
Sí, me declaro enemigo público número uno del reagguetton, porque es nocivo, monótono, sin estética, en cuanto a ritmo y melodía, ni digamos el texto, es denigrante a la mujer.

Con la estudiantina de la Normal Mixta.

¿Se enamoró a través de la música?
Sí, quién no se ha inspirado en una canción y se la ha dedicado a una mujer. Yo soy amante de la mujer y de la música.

¿Su amor fue normalista o la Chica del Central?
Afortunadamente, conocí mi esposa en la Normal, la licenciada Sandra Cálix.

¿Quiénes son más bonitas, las centralistas o las normalistas?
No le voy a responder esa pregunta. Me la reservo. Me voy a meter en problemas.

¿Qué participación tuvo en la famosa Banda del Central?
Hicimos ensambles con los profesores Hopolito Laboriel, Luis Enrique Godoy y ahora el exnormalista Dani Flores, que la dirige. Precisamente, fundé la banda de guerra como una alternativa a la Banda marcial porque la demanda era alta para los eventos. Dirigí además la marimba y con la estudiantina era un espectáculo total.

¿Por qué tanta fama esta Banda del Central?
Por el colegio. ¿Quién no estudió o tiene un pariente o amigo en el Central? El colegio más antiguo, más grande y formador de tantas personalidades del país. Eso lo dice todo.

Desde afuera, el Central se mira como un colegio anárquico, ¿cómo es por dentro realmente?
Se ha magnificado el problema y se ha estigmatizado a los alumnos. Yo quisiera que los medios llegaran al colegio para que vean que somos campeones en ferias científicas, deportes, artes y cultura. Hay grupos perturbadores, pero hasta el país entero está en anarquía.

La pregunta del millón, profe: ¿era mejor la educación de antes a la de ahora?
Esa es una pregunta difícil. Debería ser mejor la de ahora por los avances tecnológicos pero se han perdido los valores, el trinomio alumno, docente y padre de familia, está roto y los gobiernos no tienen interés de fortalecerlo.

¿Cómo vive el docente?
Tenemos diez años del último aumento salarial. De no haber sido por “Mel” Zelaya que nos pagó en bonos lo que Maduro congeló estuviéramos comiendo “m” con el perdón de la palabra.

Me recuerdo que antes nos pasaban a cantar a la pizarra, ¿se abandonó la enseñanza de la música?
Ha habido una contrarreforma porque en los programas de educación se contempla la enseñanza de la educación artística pero en la práctica es otra cosa, eso es una estafa para el alumno y de paso no se pueden descubrir los talentos como antes que de las escuelas salían grandes compositores y músicos.

¿Convino al país cancelar las escuelas normales?
Cancelar las escuelas normales fue la mayor aberración pedagógica en la historia del sistema educativo. Honduras es el único país que cancela instituciones educativas para inaugurar cárceles.

¿Cómo mira el sistema educativo en general?
Creo que todos los actores del sistema educativo deberíamos entrar en algo que en psicología se conoce como introspección, evaluarnos hasta qué punto, como padre de familia, alumno, docente y como gobierno, estamos haciendo bien y mal. No se trata de buscar culpables, como docente, tenemos que reencontrarnos como el verdadero apostolado.

Cada 15 de septiembre celebramos la independencia ¿Está de acuerdo?
Realmente, no somos independientes, dependemos de los organismos internacionales, de los países cooperantes, independencia sería si pudiésemos decidir por nuestra propia cuenta pero no pasa eso, vivimos confrontados, al borde de una guerra civil.

¿Qué le recomienda a los padres, cuyos hijos quieran iniciarse en la música?
A los niños hay que enseñarles música desde el vientre pero no con música basura. Además, hay que darle de juguete una marimbita o una guitarra en vez de una pistola o un play station, así tendremos más músicos, menos mareros y un país en paz.

¿Se vive de la música?
Yo viví de la música, me hice docente, gracias a Dios, pero no es para hacerse rico, ni vivir bien, difícilmente se puede salir adelante como músico en este país.

Muchos creen que se debe eliminar el examen del Himno Nacional como requisito de graduación, ¿estaría de acuerdo?
Totalmente en desacuerdo, todo hondureño debe saberlo cantar y hasta dirigir, porque es uno de los símbolos mayores, que resume la historia de Honduras.

Con la marimba del Central.

¿Cómo está el caso de su sobrino Rommel?
Mi sobrino Rommel Baldemar (fue acusado de participar en la quema de la Embajada Americana) está recluido en La Tolva, como un vil delincuente. Toda la familia está sufriendo por este caso injusto. A ninguna familia le deseamos esta desgracia.

¿Hay más acusados por este caso?
No.

¿Se exageró con la acusación?
Es muy injusta. No voy a negar su participación, pero le pudo pasar a cualquiera de la marcha, fue un momento emotivo, incluso, se mira que antes de él hubo personas con aspectos militar quemando llantas y no habían guardias en la embajada. Pareciera que fue una trampa. Si trajeran un equipo del FBI le asegura que el caso lo resuelven pronto.

¿Cómo va el juicio?
Esta semana tiene una audiencia de revisión de medidas, esperemos que lo dejen en libertad. Desde aquí le mando un saludo y todo mi cariño para él, lo considero un héroe por luchar por un ideal.

¿Mantiene el apoyo de la Plataforma y la dirigencia magisterial?
Lastimosamente, no. Hago un llamado a la Plataforma y al magisterio, que no abandonen la lucha a favor de Rommel Baldemar como preso político, porque él atendió un llamado que la Plataforma le hizo ese día, a los jueces y la fiscalía les digo que Rommel solo fue una víctima.

Con su jubilación ¿se retirará de la música?
La música es mi pasión, pero con mi problema de salud, he perdido algunas destrezas, espero superarlo.